Menú

Encuentrame en:

sábado, 7 de octubre de 2023

Crónicas de manga: Love Nest vol. 2 de Minaduki Yuu

 "El único que ha sabido llenarme y que me ha hecho ver de nuevo lo importante que es compartir la vida con alguien... ha sido Masato" 


SINOPSIS

Aunque solo lo sepamos tú y yo, necesito que me perdones...

Masato es cada día más consciente de lo que siente verdaderamente por Asahi. Después de sincerarse con él, pasan una noche juntos. Por su parte, Asahi no le aclara a Masato si sus sentimientos son o no recíprocos. La relación entre ambos parece que no ha cambiado tras esa noche de pasión y el dulce comportamiento de Asahi le da pie a Masato para que piense que hay algún resquicio de esperanza. La situación, sin embargo, cambia por completo con la llegada de Kôsei, el hermano pequeño de Asahi. Fue precisamente a Kôsei, a quien Masato tendió una trampa, sin ningún motivo aparente, provocando la ruptura con su pareja de entonces.

Lee la reseña del primer volumen aquí


ANÁLISIS DEL TOMO Y DE LA OBRA

Llegamos al desenlace de esta primera parte de Love Nest con un segundo volumen lleno de drama y momentos serios donde el amor de Masato y Asahi se pondrá a prueba cuando el pasado oscuro de Masato llegue a su puerta para devolverle el mal que hizo en el pasado. 

Después de que Masato haya aceptado que se ha enamorado de Asahi y que haya decidido hacer todo lo posible por lograr se correspondido, las cosas no parecen haber cambiado después de su noche de pasión y no las tiene todas consigo. Aunque utiliza todas sus armas de seducción para que Asahi caiga rendido a sus pies, éste resiste a todas las artimañas de Masato. Pero, cuando Asahi le promete que irán a ver juntos los fuegos artificiales cuando vuelva de su viaje de trabajo, y que ese día debe recordarle lo que siente por él, Masato siente que tal vez sí que hay una oportunidad y un futuro para ambos. 

Sin embargo, todas sus ilusiones se rompen en mil pedazos cuando llega el hermano pequeño de Asahi de visita sorpresa y resulta ser uno de las miembros de las tantas parejas que Masato rompió en el pasado. Desesperado, sin comprender qué está pasando, y si Kôsei sabe la verdad sobre lo que él le hizo, descubre que éste lo sabe todo gracias a Naru y le dice a las claras que se aleje de su hermano. Temiendo que todo haya sido un plan de venganza contra él, Masato decide alejarse de Asahi para siempre sin despedirse y sin dejar rastro.

Asahi, sin ser conocedor de nada de lo que está ocurriendo, vuelve con la intención de rendirse ante Masato para descubrir que Masato lo ha descubierto todo: sabe que él es el hermano de Kôsei y ha actuado de la manera que Asahi temía: alejándose de él. 

Separados, sin que ninguno quiera dar el paso para hablar con el otro, atormentados por el pasado, por sus acciones, y sin querer herirse más, dejándolo a tiempo antes de que las cosas empeoren y nadie sea feliz, Masato y Asahi deberán enfrentar lo que realmente sienten por el otro y decidir si vale la pena correr el riesgo de amarse y formar juntos el hogar que tantos años llevan anhelando. 

Después de un primer tomo introductorio de los personajes principales (y de los secundarios), de sus personalidades y psicología, de sus heridas y de sus errores, Minaduki Yuu hace estallar el drama en el segundo volumen, tornándose la trama más seria, adulta y compleja donde pondrá a Masato y Asahi al límite con la aparición en escena de Kôsei como punto de confrontación conjuntamente a las acciones llenas de luces y sombras de Naru, un personaje que ha sido clave desde el principio y, del cual, conocemos al fin sus verdaderas intenciones. 

Ya dicen que a todo cerdo le llega su San Martín, que el mal que has hecho el karma te lo devuelve con creces, y eso mismo es lo que le ocurre a Masato. No solamente se ha vuelto a enamorar de alguien presuntamente heterosexual, sino que quiere intentar tener una relación con un hombre que no es completamente gay y que funcione; rompiendo con ello con la norma que él se había autoimpuesto y con la que se dedicaba a romper a parejas para demostrar que él tenía razón y los hombres que no son gais no son de fiar y que no merecen la pena. Aunque Masato se arrepintió de corazón de lo que hizo en el pasado, que sabe que hizo mal y que no debe olvidarlo ni merece que lo perdonen, sí que cree merecer rehacer su vida; tener una segunda oportunidad con Asahi. Pero esta supuesta segunda oportunidad es truncada por el pasado, por el karma, y le llega su San Martín, siendo degollado por el mal que hizo sin poder hacer otra cosa que alejarse de Asahi, dolido, sin saber realmente si todo lo que han tenido todo ese tiempo ha sido real. Por cobarde y por miedo, Masato se aleja de Asahi, lo abandona sin decirle nada y Asahi, de golpe, ve cómo alguien que estaba siendo sumamente importante en su vida se ha escapado de entre sus dedos. 

Con maestría, Minaduki Yuu entreteje una historia con personajes que no solamente están heridos y muy dolidos, sino que son imperfectos. He ahí la grandísima calidad que reside en esta obra: la imperfección humana encarnada en todos los personajes, sobre todo en Masato, y que la sensei retrata con una sensibilidad y unos aciertos increíbles. 

Masato Hozumi fue presentado en Change World como la mosca cojonera que se quería interponer en una relación amorosa de terceros con total impunidad. Allí no solamente se da cuenta de los errores cometidos, sino que abrió una puerta para que Masato pasara de ser un personaje secundario, vital para el desarrollo de la relación de Yôsuke e Ikuo, a tener su propio historia en un spinoff que supera con creces y de calle la historia principal de la que él mismo nació. 

Love Nest es una historia muy humana (e igual de compleja que la misma vida) y muy imperfecta que llega, precisamente, a la perfección cuando dos personas completamente opuestas se encuentran y comienzan a vivir juntas por azares del destino (que aquí tiene nombre y apellido) y que, en esa convivencia forzada, deberán conocerse, analizarse y comprenderse. Será en esa convivencia, en algo tan sumamente mundano y trascendental, que ambos personajes se enamorarán el uno del otro y descubrirán qué es lo que necesitan realmente para ser felices, así como que todo el mundo merece la redención y una segunda oportunidad. 

Masato no busca ser el gran personaje moralista y ético que suelen aparecer en muchos mangas, un héroe sin capa y puro, sino que pretender ser un ser humano como cualquiera de nosotros con sus cosas buenas y sus cosas malas. Todos los seres humanos cometemos errores, nos arrepentimos de ellos, cambiamos para mejor intentando buscar una senda sana y redentiva en la que podamos hallar la felicidad y la paz con nosotros mismos. Love Nest es la redención de Masato, una obra para sumergirnos en ese personaje toca cojones que parecía a simple vista en Change World y que dista mucho de lo que realmente es. Y es que los seres humanos somos complejos, tenemos sentimientos y las heridas pueden hacernos tocar fondo, quedarnos mucho tiempo en un pozo lleno de lodo que nos ahoga, nos aplasta, nos impide salir de ahí y la única forma de protegernos es haciendo daño y arrastrando a otros a donde estamos. 

Asahi, al contrario que Masato, lleva el dolor de otra manera. En vez de externalizar lo que siente, se lo guarda todo dentro de él, haciendo que su interior sea un lugar inhóspito, sin verdor, sin luz ni color para anestesiar ese dolor encajonado y escondido para que nadie lo vea y que lo atormenta solamente a él. Así es como lo halla Masato, siendo el único capaz de rellenar las rendijas de su corazón desquebrajado. A pesar de saber lo que le hizo a su hermano, Asahi nunca lo ha juzgado ni condenado, buscando conocer al verdadero Masato escondido en un fortaleza inexpugnable desde la cual miraba el mundo para evitar que volvieran a herirlo. Es ese Masato, el imperfecto, el herido, el irónico, el adorable, el sensual, el picajoso y el que le concina platos deliciosos el que consigue que el pesar y la soledad desaparezcan de Asahi y que su mundo en blanco y negro tome de nuevo el color que otorga la luz. 

Pero nada de esto habría ocurrido sin Naru, el que es el detonante de Love Nest y el personaje clave, lleno de claroscuros y de segundas intenciones, quien logra que Masato y Asahi se conozcan y comiencen esa inesperada vida juntos. Y, aunque es conocedor de todo por los años que lleva siendo amigo de uno y del otro, no lo detiene para juntarlos cuando se le presenta la oportunidad dorada. Es más, es como si supiera que precisamente el hilo conductor que los une es más fuerte que cualquier pasado. 

Y es que el amor no lo puede todo, sino las personas que aman de corazón a otras. 

Así pues, Love Nest es una obra redonda con personajes igual de redondos. Todo tiene un sentido y un por qué, nadie hace nada porque sí. Todos tenemos un bagaje, unas vivencias, un pasado que no nos define enteramente como personas ya que podemos cambiarnos, reinventarnos. El ser humano está en constante cambio, en constante definición y redefinición, en constante aprendizaje mientras se enfrenta a lo que nadie jamás nos podrá preparar: a vivir.  

Love Nest es la vida de Masato y Asahi, su lucha por vivir, por salir de una senda árida y fría para entrar en otra conjuntamente de la mano. Es la historia de cómo el amor llega sin buscarlo y de quien menos te lo esperas, cómo la redención es posible y cómo la definición de hogar no tiene por qué ser la que creemos. 

Y sí, puede que yo no sea la persona más objetiva para hablar de Love Nest por lo importante que es para mí tanto Masato como los mensajes de la obra, lo que supone para mí coger los tomos y leerlos una y otra vez, revivir la historia mil veces como si fuera la primera, llorar y emocionarme en los momentos clave, sentir que mi corazón se rompe o revive con los personajes, pero de lo que sí estoy segura es de que esta obra es uno de los mejores BL dentro de esta nueva generación de mangakas del siglo XXI en Japón y que marcan un antes y un después a los lectores. Una obra que, quien sabe descubrirla, ya es incapaz de olvidarla. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario