«Tras lo que pasó con los demonios lo entendí mejor. No puedo vivir sin ellos. Tienen que ser ellos dos».
FICHA TÉCNICA
- Título original: Gourmet na Mamono ni Aisareteimasu (en japonés グルメなまものに育てられています)
- Autora: Anji Seina (en japonés 星名あんじ)
- Editorial española: Arechi Manga
- Editorial japonesa: J Publishing
- Serie completa de dos volúmenes publicada en Blic-BL de la editorial J Publishing. Publicados originalmente en Japón en el año 2023
- Edición limitada especial de los dos volúmenes más el booklet. No saldrá por separado ni habrá reimpresiones de esta edición
- BL, trío, poliamor, sándwich, comedia romántica, erótico, fantasía, sobrenatural, distopía, sin censura, demonios, non-con fuera de la relación poliamorosa,
- Traducción: Mónica Rodríguez
- Precio: 22'50 €
- Reseñas de otras obras de la autora
SINOPSIS
Año 20XX. Nos encontramos en una sociedad que ha sufrido una sucesión de desastres, escándalos políticos, subidas de impuestos, una creciente desigualdad provocada por la recesión y una evidente disminución del deseo sexual entre los jóvenes. En esta era, dos íncubos, Hideyoshi y Hokusai, que se alimentan de la energía vital de los hombres jóvenes, es decir, de su semen, atraviesan una grave crisis alimentaria… hasta que conocen a Hiroshige, un macarra sin techo, demasiado fácil de engatusar.
Después de deleitarnos con el slice of life de Amor a tres bandas y su visión del futuro en World’s End Blue Bird, Anji Seina explora el amor, el humor y el erotismo en esta serie que ofrecemos completa en este pack de edición limitada.
OPINIÓN PERSONAL
Aunque lo más habitual es que un autor siempre se mueva por el mismo género o hacia un tipo de historias que compartan elementos o fórmulas narrativas, hay mucho otros que saben moverse por muchas aguas y experimentar con otros géneros y mezclas, sin estancarse en un solo registro. Anji Seina es una de esas autoras BL que es capaz de hacerte la historia más guarra y estrambótica del mundo o la más seria y lacrimógena. Es, lo que se suele decir, una mangaka versátil sin encasillarse en un solo tipo de historias o de narrativas. Después de que Arechi editaran Amor a tres bandas y Wolrd's End Blue Bird, el pasado mes de febrero nos trajeron una de las obras más locas, divertidas, surrealistas y eróticas que ha creado Anji Seina a lo largo de su carrera en una edición completamente sin censura y con un booklet en el que tenemos una historia extra con más marraneo del bueno. Y si bien os puedo asegurar de que este manga no es para todo el mundo (y mucho menos para las personas que buscáis una historia seria, profunda, con personajes bien construidos y que tengan un principio y un final claro), sí que también puedo decir que a mí me ha encantado lo magistralmente que Seina ha sabido mezclar la locura global en la que vivimos con seres sobrenaturales y toneladas de sexo.
«¿Cuántas veces te masturbas al día?»
Con el sonido incesante de sus tripas hambrientas, ambos se encuentran a Hiroshige, un joven que, por casualidades de la vida, acaba de perder su casa y todas sus pertenencias al incendiarse el bloque de apartamentos donde residía. Sin techo, sin ropa, sin nada, ambos íncubos ven en ese joven su presa, una suculenta y que, por su suerte, se ajusta a sus gustos exquisitos y muy particulares.
«No basta con soltar esperma, ¿sabes? Para que esté bueno, primero tienes que disfrutar y sentir mucho placer».
Creando una obra surrealista, hasta satírica, enfocada en un momento real que el planeta estaba viviendo, Anji Seina le da una vuelta cómica y muy erótica (pornográfica es la palabra correcta) a esa cuyuntura de la historia reciente en Comida de demonios, una comedia erótica poliamorosa entre un humano terriblemente solitario y desgraciado y dos demonios hambrientos que están buscando, al igual que el humano, saciar un hambre voraz de amor y calidez.
Hartos de alimentarse de migajas en un mundo humano cada vez más decadente, los demonios íncubos Hideyoshi y Hokusai conocen a Hiroshige (o Hiro), un joven que acaba de perderlo todo a causa de un incendio. Sin familia a la que acudir o amigos, el joven termina por aceptar la ayuda de dos tíos rarísimos que no le inspiran mucha confianza, pero es eso o pasarse los días en un cybercafé o bajo un puente. En su casa, un apartamento grande y cómodo, no solo le dan un festín para alimentarse, sino que también le dan ropa, zapatos y una habitación propia.
Confirmando que esos tipos, aunque raros, no quieren venderlo ni traficar con sus órganos o hacer cosas ilegales, el chico piensa que ha dado con gente buena, pero pronto descubre las verdaderas intenciones y la identidad de esos dos hombres, los cuales no son humanos, sino dos demonios íncubos que se alimentan de la energía vital de hombres jóvenes a través del semen. Hiro, que nunca ha experimentado algo así con ningún hombre, no solamente tiene que lidiar con el placer que le están dando dos expertos íncubos a la vez, sino que a cambio de comida, ropa y techo deberá alimentar a base de polvos placenteros que le vuelan la cabeza y le están cambiando y estimulando el cuerpo, a esos demonios de forma exclusiva. Y es que, después de provar semejante manjar, Hideyoshi y Hokusai saben que jamás encontrarán a otro humano como Hiro, al cual comienzan a adorar y a amar de la forma que solo saben hacer los íncubos.
«Sé que se preocupan por mí, a su manera, incluso cuando me follan. ¡Ah! En el fondo me gusta bastante».Así pues, siendo la comida gurmet de dos demonios, Hiro se pasa los días en una casa con esos dos raritos frikis que tienen ideas de bombero, son insaciables en la cama (en su hora de comer, vaya) y que no paran de jugar con él a su antojo, moldeando su cuerpo y su placer para hacerlo más resistente y más guarro y pervertido cada día. Y es que, aunque no lo quiera reconocer, Hiroshige es débil ante todas las indecencias sexuales que le hacen esos dos malditos íncubos que se relamen con deleite cada vez que lo acarician, lo devoran de arriba abajo, lo penetran y lo embisten como si fuera su tabla de salvación. Porque, al fin y al cabo, como su fuente de alimento que es, sin Hiro esos dos tontos se morirían. Y, si se analiza fríamente y objetivamente, Hideyoshi y Hokusai lo miman muchísimo: Hokusai le hace unos platos de comida cada día más deliciosos y nutritivos para que pueda recuperar la energía perdida después de las jornadas intensivas de sexo y Hideyoshi los mantiene a todos gracias a su empresa de la industria del sexo. Así que... Bueno, no son tan malos. Están un poco locos y son muy exagerados, pero Hiro no puede negar que están colmando su corazón frío y vacío de amor con sus besos, sus caricias, sus palabras, sus pollas... Ellos lo quieren y no dejan de demostrárselo (aunque sea de forma rara), ¿cómo no caer en esos brazos que no quieren soltarlo?
Comida de demonios es pura fantasía erótica a todos los niveles, con momentos superdivertidos que te hacen soltar carcajadas, momentos que te provocan gustirrin en el bajovientre y momentos más sórdidos y bizarros en los que tenemos un humor negro que puede descolocar a más de uno pero que, al final, todo se resuelve bien para el pobre Hiro, el protagonista desgraciado que nunca ha experimentado lo que es el amor o la felicidad hasta que Hideyoshi y Hokusai llegaron a su vida monótona y fría.
Sin una línea cronológica clara, este manga de dos volúmenes no tiene un fin claro salvo el narrar una historia de amor para nada al uso entre un humano y dos demonios, puesto que estamos ante un romamce poliamoroso en el que los dos íncubos, los cuales llevan toda la vida juntos y no pueden (ni quieren) hacer nada por separado, tienen los mismos gustos en todo y lo comparten todo. Su finalidad no es otra que adorar a Hiro, amarlo y que él los ame y que se quede a su lado para que ellos se puedan alimentar a gusto y que los deje cuidarlo y mimarlo como ellos consideran conveniente. Aunque esto no será algo sencillo para los demonios, ya que al no ser humanos no acaban de comprender los sentimientos de los mismos. Al final ellos, como demonios, se rigen por costumbres y estándares completamente distintos. Pero por Hiroshige están dispuestos a eso y más. Así es su amor por ese humano con el que sienten mucho más que una afinidad en la alimentación y en el sexo. ¿Cómo pueden encajar los tres tan bien?
El dibujo que encontramos en Comida de demonios no es el que ahora mismo tiene la mangaka, el que sigue la línea de sus ilustraciones, sino que es el de líneas más angulosas y mucho menos realista. Aunque no tenemos muchos fondos y todo es un toma y daca, hay texto a mansalva. Y es que estos dos íncubos lujuriosos tienen un piquito muuuuuy guarro y toda la obra se caracteriza por lenguaje soez y malsonante, siendo el lenguaje sucio el más predominante.
La edición española que nos trae Arechi Manga es una edición especial limitada en un pack com los dos tomos más un booklet que no volverá a reimprimirse una vez se vendan todos los ejemplares, ni junto ni por separado. Es decir, Comida de demonios es una sola tirada y luego quedará descatalogada. Así que, si la obra se ajusta a vuestro gusto, compradla antes de que se agote, pero no lo hagáis solo por el sentimiento de que solo estará disponible hasta cierto tiempo, porque esto puede hacer que hagáis una compra impulsiva de algo que luego no os va a gustar.
Si sois personas que os gusta el humor absurdo, las obras puramente eróticas que rayan lo porno, las obras que son un sinsentido pero que entretienen y no necesitas tener el cerebro funcional para entender qué está pasando, Comida de demonios es vuestra obra.
Desde luego es superdiferente a nada de lo que se suele publicar en general en España y en lo que se ha traído de BL hasta la fecha. Si os ha gustado World's End Blue Bird y esperáis algo parecido, esta no es vuestra obra. Si os gustó Amor a tres banda, está es del estilo pero más bizarra.
No dudéis en ir a por ella si os van las historias más raras y guarras que puede crear un ser humano u os van las fantasías sexuales más extrañas y llenas de fluidos y con más de dos implicados en el acto, si no, dejadla en la tienda. Las historias son para disfrutarlas.









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