Ir al contenido principal

Reseña: Semantic Error vol. 2, de J.Soori

«Ese ser caótico y encantador llamado Jang Jae-young había llegado como un vendaval a romper su tranquilidad, […] y, por si fuera poco, también se había llevado su corazón». 



FICHA TÉCNICA

- Título original: Semantic Error  (en coreano 시맨틱 에러)

- Autora: J.Soori (en coreano 저수리)

- Ilustración portada: Angy

Editorial española: Distrito Manga

- Editorial coreana: D&C Media Co., Ltd.

- Edición en tapa dura con sobrecubierta. Obra completa en dos volúmenes. Novela escrita en 2018, la edición en la que se basa la publicación española se publicó en Corea del Sur en  2023.

- Cuenta con una adaptación al manhwa por la artista Angy, licenciada en España por la editorial Panini. A la venta el primer volumen en septiembre de 2025. 

-BL, enemies to lovers, slice of life, drama, mxm romance, LGBTIQ, erotismo, sexo explícito, estudiantes, universitarios, crecimiento personal, comedia romántica

- Traducción: Yasmine Bonjoch Luna

- Páginas: 432

- Precio: 24'95€ 

- Ya a la venta

- Podéis leer la reseña del primer volumen aquí


SINOPSIS

En el frágil equilibrio entre la atracción y la aversión, ¿es su conexión un simple error semántico... o el comienzo de algo más profundo? ¡Descubre el final de la bilogía que inspiró el fenómeno BL coreano!

"Todo comenzó a fallar el día que decidí salir de casa con esa chaqueta roja…"

Jang Jae-young, el rostro más famoso del curso de Diseño, no tenía la menor idea del rumbo que tomarían los acontecimientos cuando persiguió a Chu Sang-woo por primera vez. Jamás se hubiera imaginado que se enamoraría de alguien tan robótico y carente de emociones.

Tras lograr deshacerse de las etiquetas de "acosador" y "psicópata", su relación se ha convertido en algo casual, pues Sang-woo ni siquiera se ha planteado ir un paso más allá. Y el día en el que se mudará a Estados Unidos para estudiar se acerca cada vez más…

Un repentino pantallazo azul aparece en la vida de Jang Jae-young, ¿logrará tener un futuro junto a Sang-woo?


OPINIÓN PERSONAL 

Después de un intensísimo primer volumen, llegamos al desenlace de una historia que nos habla de identidad, de madurez, de autodescubrimiento y de cambios; un enemies to lover ardiente en el que dos personajes antagónicos que jamás debería haberse cruzado terminan locamente enamorados. 

«Escuchar su nombre con esa voz era tan bonito que casi dolía». 

Sin poder graduarse a causa de un desgraciado que le había chivado al profesor que había falseado la asistencia en una asignatura obligatoria, el diseñador gráfico Jang Jae-young no puede creerse que, por primera vez en su vida, se haya enamorado y que esta persona sea un hombre, el mismo desgraciado que lo ha obligado a estar un semestre más en la universidad, el mismo chalado que se ha encontrado varias veces y que, en todas ellas, ha vivido situaciones surrealistas; un chalado que lo ha tachado de psicópata, de delincuente, de error del sistema y que luego lo ha buscado para que sea su diseñador y hacer conjuntamente un juego para móviles. 

Ese chico, Chu Sang-woo, el piojo verde más raro con el que se ha encontrado jamás, se le ha metido a Jae-young tan bajo la piel que incluso está haciendo cosas que nunca antes había pensado que haría por nadie. Como, por ejemplo, irse corriendo de vuelta a Seúl después de escucharle decir que lo echaba de menos y dejar la reunión familiar de lado, algo que sabe que puede costarle muy caro. Aun así, por primera vez, Jae-young sintió paz en un entorno que lo omprime, lo asfixia. Lo consume. Si está con Sang-woo, todo en el interior de Jae-young está bien, completo, en orden. Pero hay un problema. Uno grave. Y es que Chu Sang-woo, el genio de la programación y que se sabe todos los códigos de programación, es como un robot sin sentimientos, un robot al que el programa del entendimiento del amor no le ha sido instalado. Y esto trae de cabeza a Jae-young, porque le carcome la palabra «te quiero» en el corazón, le quema en la garganta, deseando sus cuerdas vocales el pronucniarlas y liberar esas emociones que lo están consumiendo y, a la vez, le estan dando la vida por primera vez. 

Y tiene miedo de decirlo, de confesarle a su compañero sus sentimientos y que este, con su lógica implacable, lo rechace. Porque si bien Jae-young sabe que Sang-woo siente lo mismo que él (o eso cree), le aterra no ser más que un desahogo físico, un simple cuerpo con el que sentir y experimentar el placer del sexo. ¿Qué puede hacer Jae-young si, además, en nada se marcha a Estados Unidos para hacer el máster que tenía previsto después de graduarse?   

«Jae-young distaba mucho de ser perfecto y tenía un montón de cosas que aún detestaba, pero se dio cuenta de que nada de eso le importaba». 

Por su parte, desconociendo todos los galimatías y dilemas de su compañero, Sang-woo no acaba de entender el amalgama de emociones que lo embargan siempre que está al lado de su hyung. Y es que es incapaz de comprender cómo ha cambiado tanto su vida (¡su rutina!) desde que entró en ella vestido de rojo Jang Jae-young. Y es que sus encuentros no han sido de cuento de hadas, ni mucho menos de K-drama, sino que han sido de película de terror, a cada cual peor que la anterior, encuentros que pusieron a Sang-woo al límite y que, ahora, busca y desea con todo su ser.

Y es que es incapaz de concebir su día a día sin ese error semántico, sin la sonrisa pícara y juguetona de Jae-young, sin sus estupideces, sin su olor, el sonido de su voz, sin sus labios al besarlo, al pronunciar su nombre y sin su cuerpo cálido y desnudo pegado al suyo. ¿Por qué la lujuria no se va después de tantas noches de sexo? ¿Por qué su corazón no deja de acelerarse cada vez que están juntos? ¿Por qué lo necesita tanto en su rutina que, si no lo ve en un par de días, siente que no puede ser un humano adulto funcional?

Sin ser capaz de entender (o más bien sin querer reconocer) lo que está sintiendo por Jae-young, hay algo que preocupa mucho a Sang-woo, y no es el juego que están haciendo, el cual está siendo el mejor de los trabajos de ambos, compenetrándose perfectamente a pesar de lo antagónicos que son, sino el hecho de que, en dos meses, Jae-young se irá del país y Sang-woo no lo verá nunca más. ¿Por qué le duele? ¿Porque sin él no tiene a nadie con quién calmar el ardor de la pasión?, ¿o es algo más fuerte y que va más allá de lo físico? 

Terminando este enemies to lovers cómico, pero con su dosis de buen drama y de seriedad, J.Soori se corona con el final de Semantic Error en este segundo volumen, haciéndolo perfecto y, con ello, creando un romance Boys'Love que se merece el cariño de los lectores y el que se te quede grabado en el corazón para siempre. 

«Sang-woo era su kriptonita, su talón de Aquiles». 

Después de luchar con uñas y dientes para conseguir que Sang-woo aceptara ese trato en el que ambos tendrían sexo para calmar su lujuria, todo lo que Jae-young tenía por cierto se ha desmoronado, como un castillo de arena que una fuerte ola se lleva por delante sin piedad, arrasando con todo sin importar el desastre que deja tras de sí al regresar al mar. Eso es lo que ha hecho en su corazón Chu Sang-woo desde que ha entrado en su vida como una ola gigantesca, y este ha pasado por muchas fases. Siendo al principio el capullo por el que no se pudo graduar, la cosa ha ido evolucionando hasta que Sang-woo se ha convertido en la persona de la que se ha enamorado por primera vez en su vida. Aquella que lo colma, lo calma, lo hace sentir completo y capaz de enfrentarse hasta a su familia, la cual, si bien es rica y de buen estatus, no podría ser más desestructurada, envidiosa, de apariencias y envidiosa. Y Jae-young no los soporta, pero no le queda otra que acudir al funeral de un tío que le importa tres mierdas. Pero la voz de Sang-woo lo salva y en ese momento comprende la seriedad y la veracidad de sus sentimientos por ese chico que parece un robot, pero que es el ser más honesto y adorable del universo conocido.  

En efecto, Sang-woo es su kriptonita, su única debilidad, aquello que más puede llevarlo a la gloria más absoluta o al más oscuro y terrible de los infiernos. Ese chico tiene tal poder sobre Jang Jae-young que este teme decirle lo que siente y que eso destruya no solo lo que tienen ahora, sino al propio Jae-young. ¡Pero es que todo está patas arriba! Y les queda demasiado poco tiempo para estar juntos. 

Y esto también trae de cabeza a Sang-woo.

«Quizá antes vivía como un Superman intrépido, pero después de toparse con su kriptonita llamada Jang Jae-young, Sang-woo había perdido sus superpoderes». 

Siendo diferente al resto, más racional y lógico, para Chu Sang-woo las relaciones y los sentimientos humanos no se basan en emociones sino en lazos de sangre y en pasos a seguir que la sociedad en general ha dictado para todos los seres humanos que viven en una comunidad. Por ello, Sang-woo se había hecho un planning de vida que había estado siguiendo al pie de la letra hasta que el chico vestido de rojo llamado Jang Jae-young hizo que ese color maldito fuera el centro de su mundo. Si hasta ese momento no había necesitado amigos, mucho menos la compañía de otro ser humano, ahora la anhela, la necesita como el oxígeno que hay en el aire, ese mismo que te oxida por dentro, pero que debes ingerir si no quieres ahogarte. Eso es Jae-young: su debilidad y su sustento para vivir. ¿Pero qué puede hacer él con todo eso si Jae-young se va a ir? ¿Cómo va a poder soportarlo? Y Sang-woo, al igual que Jae-young, tiene miedo de esa separación porque lo que siente en su corazón no es únicamente lujuria, no es perversión, es amor. ¿Lograran ambos poder hablar, desnudarse el uno al otro y confesar lo que sienten para forjar algo nuevo para los dos? 

Después de despedirnos de nuestros chicos en un final de primer volumen brutal que te deja con muchas ganas de más, este segundo libro, y los cuatro capítulos que culminan con la historia principal de Semantic Error (que no el final del volumen, el cual contiene cinco capítulos extra a forma de epílogo y que son la guinda del pastel), están exclusivamente centrados en los sentimientos románticos de los protagonistas y en cómo ambos deben gestionar eso que sienten ante un futuro incierto en el que Jae-young debe irse y Sang-woo debe quedarse y volver a su vida antes del chico de rojo. Es decir, ha llegado la hora en la que tanto Jae-young como Sang-woo deberán comprender qué sienten, qué quieren y qué están dispuestos a hacer o a sacrificar para conseguir ese algo. 

«Lo único que quería de él era placer, no este desastre emocional al que le estaba condenando últimamente».

Y es que, si bien Jae-young, como personaje que comprende mucho mejor los sentimientos al ser superemocional, ya había descubierto y aceptado sus sentimientos, no es hasta este momento de la historia que deberá dar el paso definitivo de decidir, máxime cuando se muere por Sang-woo y este sigue sin entender lo que tienen o lo que pueden tener si dejan atrás su pacto de tener una relación solamente física. Pero Sang-woo está hecho un lío porque, a diferencia de su compañero, no comprende las emociones humanas, tiene cero empatía y se rige siempre por la lógica y lo que se considera lo normativo; lo que todo el mundo hace porque es lo que tiene socialmente sentido. ¿Qué sentido tiene, entonces, estar con un hombre si no pueden casarse o procrear? 

Así pues, con todos los sentimientos a flor de piel y el tiempo en su contra, los chicos deberán sortear los últimos escollos en su extraña relación. Para ello, no solamente tendrán momentos muy bonitos, tórridos o románticos sino que habrá otros mucho más violentos y al filo de la navaja, algo que ya vimos al inicio de la historia cuando Sang-woo y Jae-young no se podían ni ver y se odiaban a muerte.  

Algo que me encarta de Semantic Error es que J.Soori nos presenta personajes adultos pero que todavía no lo son del todo, que no se conocen a sí mismos completamente, que deben madurar y que están a años luz de ser perfectos. Porque sí, ambos son guapos, los mejores en su campo de estudio, pero se equivocan y la cagan como cualquier otro ser humano en muchos aspectos, hasta en las cosas en las que son los mejores, y eso los hace reales, palpables, y que toda su relación (desde que tienen su primer encuentro hasta el final de la historia principal y en los extras) sea orgánica y, sobre todo coherente.

Porque nuestros dos protagonistas evolucionan mucho, pero muchísimo; algo que ya vimos que sucedía durante la segunda mitad del primer libro, pero que es superpalpable en este segundo. El cambio radical que tienen ambos, empero, no hace que estos pierdan su esencia o su coherencia. Es decir, su psicología más principal, lo que los define como seres humanos únicos. Porque las personas cambiamos, maduramos, nos desarrollamos y nos aclimatamos a muchas cosas. Morimos y renacemos muchas veces para irnos transofrmando, pero nunca perdiendo esa esencia única y auténtica de nosotros mismos. Pues eso mismo es lo que vemos en Semantic Error: ambos maduran, cambian, pero son ellos y todo el cambio es natural, fluído, sin que se note forzado. Es una maravilla.

Como maravilloso es el final y esas cinco historias extras que tenemos a modo de epílogo y que nos trasportan al futuro para poder ver que tal les va a Jae-young y a Sang-woo tras el final de la historia principal. Y os puedo asegurar que estos extras son importantes, puesto que redondean todavía más la trama y a los personajes, sobre todo a lo que hace referencia a las familias de los protagonistas. Y, sí, es cierto que ya en la historia principal se nos cuentan muchas cosas de los padres de Sang-woo y tenemos el primer capítulo de este segundo libro donde se nos habla detalladamente de la familia de Jae-young y hasta de su infancia, pero en los extras encontramos muchos más detalles sobre esto que ayudan a comprender todavía más a Sang-woo y a Jae-young; no en vano la educación recibida dentro del seno familiar está casi en nuestro código genético (para bien o para mal). Ni una coma sobra en esta historia.Al reves: ¡queremos más!

«A veces, el amor también se mide en pequeños deslices, en interrupciones dulces y en decisiones impulsivas que te recuerdan por qué eliges quedarte».

Al igual que en el primer volumen, en este segundo también encontramos descripciones detalladas de las relaciones sexuales de los personajes sin censura, tal cual, y son completamente maravillosas en donde vemos el cambio desde la primera vez de los chicos hasta esos instantes siguientes en que el sexo es algo mucho más profundo de un calentón. Porque en Semantic Error, sí, todo empezó a través del sexo, pero es que tanto Jae-young como Sang-woo son personas muy activas y sexuales, muy jugonas, y trasmiten lo que sienten y desean a través del tacto, del roce. De lo físico. En esencia, el homoerotismo que tenemos en toda la novela (el cual está cuando así debe ser) es una parte esencial en la relación de ambos, pues el sexo para ellos es otra forma de hablar, otro lenguaje que va más allá de las palabras y no podemos separar de la trama romántica. Y, sí, me encantan muy mucho esas partes. Bendiciones y amores para J.Soori.  

Como el primer volumen lo leí en septiembre, antes de empezar el segundo releí el anterior ¿y qué decir? He gozado leyéndolos juntos, seguidos, sin interrupciones, con calma (bueno, esto es relativo, porque no podía PARAR), degustando cada párrafo, cada capítulo, cada cosa importante que sucedía y puedo aseguraros que Semantic Error pasa a ser una de mis novelas favoritas del mundo mundial, otra historia de mi vida, otra que voy a releer mínimo una vez al año, porque me ha aportado tantísimo que no puedo expresar con palabras lo que ha significado para mí, pero lo que más he sentido mientras leía era confort. Porque sí, porque a pesar de ser un enemies to lover y tener a dos personajes con caracter que quieren matarse a la mínima cuando todo empieza, como lector solo sientes una gran comodidad por la forma de narrar, por cómo se presentan los personajes, por cómo recorren su camino y cómo sortean todos los obstáculos que se les presentan, donde los principales que deben vencer son simplemente ellos mismos; sus miedos, sus prejucios. Así que, para mí, es mi mejor lectura del marzo asiático y del 2026.

Antes de terminar, quiero comentar algunas cosas sobre la edición española que nos ha editado Distrito Manga. La edición en sí es igual a la del primer libro: tapa dura con sobrecubierta, guardas del mismo color que la portada (la del primero son verdes y las de este son rosas fucsia), pero tenemos un cambio que me ha molestado mucho y es que este volumen NO viene cosido. ¿Por qué? El anterior sí lo estaba y supongo que este ya no lo está porque los libros cosidos son más caros de producir, pero tiene el mismo precio de venta que el anterior que viene cosido y, además, tiene casi cien páginas menos. Al comprarlo online no sabía este detalle, y si bien lo habría comprado igual, no me gusta que no cosan libros en tapa dura y más si en una colección me ponen uno que sí lo está. Por lo demás, como digo, es tal cual el volumen anterior en su interior, con la misma maquetación básica.

E igual que en el anterior, tenemos muchísimas erratas ortotipográficas que afean la grandísima traducción de Yasmine Bonjoch Luna. Y esto me ha molestado mucho más que el que no viniera cosido. Porque como lectora, quiero leer un libro bien editado y que tenga textos limpios, sin erratas (que se te puede colar alguna, somos imperfectos, pero no puede ser que haya cincuenta o más) y bien corregido tanto con un corrector de estilo como uno ortotipográfico. Y si bien no sé si ha habido de lo primero, de lo segundo dudo que lo haya por la cantidad de erratas, y si lo había, pues aquí ha habido mala praxis editorial por no asegurarse de que el texto estuviera bien revisado antes de llevarlo a imprenta. 

Y cansa. Y lo digo en general. Me cansa leer malos textos, malas traducciones y, sobre todo, malas correcciones que echan por tierra el trabajo que ha comenzado o un escritor o un traductor. 

Aquí, al menos, tenemos una buena traducción, aunque con muchísimas cosas a mejorar, Semantic Error tiene una edición bastante decente en nuestra lengua y que se lee sola, se goza y se disfruta. De verdad que su traducción está genial, y lo de la adaptación de cómo escribe Jae-young, que no me convenció en el primer volumen (porque en coreano realmente no hace faltas de ortografía, sino que escribe todo junto y sin espacios), en este segundo lo ha conseguido y me ha gustado porque es coherente con el contexto y con nuestro sistema de escritura. Mis dieces a Yasmine Bonjoch Luna, la cual me gusta mucho cómo trabaja, y todos los manhwas en los que ella ha estado como tarductora me han encantado, ya que sabe muy bien darles las voces a los personajes que más se ajustan a sus psique y a la idea del autor, capta muy bien el tono, escoge muy bien las palabras y hace localización de diez. 

Dicho todo esto, Semantic Error es un sí tremendo para todas las personas que les guste el Boys'Love y quiera leer algo más allá de las viñetas, puesto que este tipo de novelas están completamente enfocadas para las lectoras y lectores de manga o manhwa BL. 

Si os gustan las comedias románticas, las obras eróticas y explícitas, los slice of life modernos, los enemies to lovers y leer una historia ni excesivamente larga ni muy corta, no dudéis e id a por una de las novelas BL coreanas más famosas y más queridas por el fandom y que nos ha llegado a España (¡la primera novela coreana BL, nada menos en español!). Y si habéis leído el manhwa o lo estáis leyendo, ¿a qué esperáis para leer el formato original y engancharos del fenómeno Semantic Error


Comentarios

Entradas populares de este blog

Primeras impresiones de "Nieve sobre los pinos" de Hidebu Takahashi

 " No te he traído ningún cadáver. Así que, a cambio, dejaré que tomes este cuerpo vivo otra vez." FICHA TÉCNICA - Título original: Yuki to Matsu - Autor/a: Hidebu Takahashi - Editorial: Milky Way Ediciones - Serie de 3 tomos (Completa en Japón) - Boy's  love, drama, época, romance - Traducción: Judit Moreno (DARUMA Serveis Lingüistics) - Periodicidad: bimestral - Precio: 8'50€ - Ya a la venta SINOPSIS: Qué mirada más gélida... ¿Será que tu corazón sigue muerto? Yo te lo calentaré.” Bajo la nieve que cae sin cesar, yace un joven al borde de la muerte, espada en mano. El médico Shôan lo encuentra por casualidad y le salva la vida. Sus destinos quedan enlazados a partir de ese instante, en el que ni siquiera conocen aún el nombre del otro. ¡He aquí la primera entrega de esta historia ambientada en el Japón antiguo y dibujada con un estilo único! OPINIÓN:  No quiero engañaros: he estado a punto de no comprar este manga. Y eso que, cuando fue anunciado en el Manga BCN del...

Reseña manga: La novia del dragón vol. 1 de Moyori Mori

«A mis ojos, es un ser hermoso. Soy incapaz de verlo de otra manera».  FICHA TÉCNICA -  Título original:  Ignat no Hanayome  (en japonés イグナートの花嫁) -  Autora : Moyori Mori (en japonés もりもより) - Editorial española : Arechi Manga - Editorial japonesa:  ShuCream - Serie abierta serializada en la revista fromRED de la editorial ShuCream. El primer volumen se publicó originalmente en Japón en el 2024 - BL, romance, fantasía, drama, slice of life de fantasía, cozy fantasy - Segundo puesto en la categoría  BEST deep   de los premios  BL Awards  en 2025 - Traducción:  Silvia Gummà Ros (Daruma Serveis Lingüístics, SL) - Páginas:  208 - Precio edición especial con booklet:  12'50 €  - Ya a la venta SINOPSIS Rita, un joven solitario, es elegido como “novia del dragón” según las tradiciones de su aldea. La existencia de dragones en las montañas nevadas no es más que una leyenda, pero Rita, incapaz de encontrar su lugar, decide ace...

Crónicas de manga: 10 cosas que quiero hacer antes de los 40 vol.2, de Mamita

«No sabes lo que me cuesta contenerme en la oficina. Querría tocarte todo el rato, Suzume». SINOPSIS Tras una década sin pareja, Suzume Tôjô (40 años) por fin vuelve a tener novio. Por si fuera poco, se trata de un guaperas diez años más joven llamado Keishi Tanaka. Ahora mismo, el principal desafío de Suzume es mantener su vida pública separada de la privada. Conscientes de que en cuanto bajan la guardia los dos se dejan llevar por el amor, Keishi y Suzume acuerdan unas cuantas reglas que tendrán que cumplir... El romance entre el jefe y su subordinado continúa... Cada vez más auténtico, cada vez más maduro. - Lee la reseña del primer volumen ANÁLISIS DEL VOLUMEN Dentro del Boys'Love japonés, no es raro que una obra que, en un principio, estaba destinada a ser un tomo único consiga sacar una secuela o un spinoff o, en el mejor de los casos, transformarse en una serie abierta que ya no sabemos cuándo acabará (y también nos da un pelín igual porque queremos más). Este último caso ...