«Quiero olvidarlo cuanto antes. Su sabor... Todo lo que hemos hecho estos meses... Tengo que olvidarlo».
- Título original: Shitasaki kara Koi (en japonés 舌先から恋)
- Autora: An Momose (en japonés 百瀬あん)
- Editorial española: Panini
- Editorial japonesa: Futabasha
- Serie completa de 3 volúmenes.
- Serializada en la revista Chillche de la editorial Futabasha. Publicado originalmente en Japón en 2023
- Sexto puesto en la categoría Fetich de los premios BL Awards de 2024
- BL, cackeverse, erotismo, mxm romance, estudiantes, fantasía, si censura, universitarios
- Traducción: Pol Roca (Daruma Serveis Lingüístics SL)
- Páginas: 200
- Precio: 8'95€
- Ya a la venta
-Podéis leer la reseña de la otra obra editada de An Momose aquí
SINOPSIS
En este mundo, existen seres conocidos como “tenedores” y “pasteles”.
Los tenedores son depredadores y los pasteles, presas.
Los tenedores carecen de sentido del gusto, pero se dice que hay una sola cosa cuyo sabor pueden percibir: los fluidos corporales de los pasteles.
Un día, al salir de clase, el tenedor Tatsunari salva de un desafortunado accidente a Naruse, un compañero de instituto silencioso y aplicado de un curso inferior, y de ese modo descubre que es un pastel.
Como agradecimiento, Naruse le dice que hará lo que sea por él. Convencido de que rechazará la propuesta, Tatsunari se atreve a pedirle que lo acompañe a "comer". Contra todo pronóstico, Naruse acepta sin dudarlo, y desde ese momento ambos empiezan a compartir "comidas secretas"a solas en la azotea durante el descanso de mediodía...
Un BL cakeverse dibujado por An Momose, con un erotismo caliente y dulzura que derrite.
OPINIÓN PERSONAL
Desde hace años, An Momose es una de mis mangakas BL fetiche: manga que sale, manga que quiero leer. Y menos mal que,al fin nos están llegando alguna de sus obras, de momento solo dos, pero algo es algo. Después de que Planeta Cómic hiciera debutar a Momose en España con mi obra favorita de la mangaka (No puedo ser solo tu amigo), Panini ha tenido muy buen ojo al licenciar la obra cakeverse de tres volúmenes Love from the tip of the tongue. ¿Y por qué digo esto? Pues porque después del omegaverse y del universo dom/sub, el cakeverse es un subgénero que está comenzando a despegar más en Japón. Y si bien no es tan famoso como los dos anteriores, cada vez hay más mangakas que se atreven a narrar un romance dentro de este mundo donde existen pasteles y tenedores, algo que os iré explicando a medida que os hable de este primer volumen que, como no podía ser de otra forma, me ha enamorado por la calidad narrativa y el erotismo de Momose sensei.
Tatsunari es un joven tenedor en su último año de instituto que esconde su condición, fingiendo ser una persona normal. Porque ser un tenedor es ser un depredador, alguien mal visto por la sociedad. Esta minoría de personas no solamente no tienen sentido del gusto, sino que solamente son capaces de sentir sabores a través de aquellas personas conocidas como pasteles, cuyos fluidos son tremendamente deliciosos y dulces para los tenedores, tanto que son sus presas.
Un día, Tatsunari evita que uno de sus compañeros de instituto acabe muy mal herido en un accidente inesperado, haciendo que sienta algo que le hace sospechar que ese chico llamado Naruse es un pastel. Cuando finalmente Tatsunari se cerciora de que, efectivamente, ese chico callado y serio de un curso inferior es un pastel y lo prueba, el sabor que estalla en su boca lo hace enloquecer al no haber probado jamás nada tan sumamente delicioso.
«Ese rostro tan bonito... Esa expresión serena de siempre... ¿Cómo estará ahora?».
Cumpliendo a rajatabla las condiciones del pastel, Tatsunari saborea a placer la boca de Naruse cada vez que se dan todas las condiciones de su trato, aunque pronto sus pensamientos y sentimientos por Naruse comienzan a tomar extraños derroteros. No solamente comienza a disfrutar de sus breves conversaciones antes de comérselo, sino que le encantaría poder abrir los ojos y mirar qué cara está poniendo Naruse mientras Tatsunari se da un festín con los fluidos de su boca. Aunque Tatsunari piensa que Naruse hace todo esto por simple agradecimiento o porque él es un tenedor y Naruse un pobre pastel, hay algo en él que le gustaría ver una expresión concreta en Naruse.
Las cosas se tuercen cuando Tatsunari rompe una de las tres reglas y ve algo que le da miedo asumir o admitir.
Dos años después, ya universitarios, ambos vuelven a encontrarse. Tatsunari, que no ha podido olvidar el dulce y delicioso sabor de Naruse, volverá a caer en las redes de ese dulce néctar y entonces descubrirá aquello que su corazón ya le gritó tiempo atrás.
«¿Es porque no puedes contener las ganas de comerme? ¿Ya te has olvidado de mi sabor?».
Conociendo sus condiciones especiales a causa de un accidente, el tenedor Tatsunari comienza una relación secreta con Naruse, un pastel al que devora en la azotea del instituto diez minutos antes de que se acabe la pausa del almuerzo. A pesar de ser un tenedor, Tatsunari lo guarda en secreto para evitar que nadie de su entorno, salvo su familia, lo sepa y lo traten y lo tachen de algo que no es, puesto que Tatsunari siempre ha sido capaz de llevar una vida tranquila y normal a pesar de su condición de depredador. Al haberse desarrollado como tenedor a una edad muy temprana, no le cuesta esconderse de los demás y comer con normalidad a pesar de no experimentar ningún tipo de sabor en lo que come salvo su textura. Sus papilas gustativas están completamente muertas y solamente pueden reaccionar ante los fluidos corporales de un pastel. Y ese pastel se llama Naruse.
Y su sabor no podría ser más dulce, más exquisito y adictivo.
Ambos jóvenes pasan meses con esa rutina en la que Tatsunari devora a placer a Naruse, lamiendo su boca, su sudor, hasta que él mismo rompe con todo cuando se salta una de las normas de Naruse y descubre la respuesta de presa de este; aunque en aquel entonces no entendía nada. Ahora, en la universidad, dos años después de cortar de raíz con esos encuentros clandestinos, Naruse vuelve a su vida en el campus como estudiante de primero de ciencias. Tatsunari, de segundo y de letras, cree que no pasa nada, que podrá evitar toparse con él, pero el destino es caprichoso y Naruse vuelve a estar al alcance de su mano. ¿Y cómo resistirse a la tentación que es ese pastel cuando no ha podido olvidar ni por un segundo ese sabor que ni el néctar de los dioses griegos puede igualar?
Aprovechando la idiosincrasia del cakeverse, An Momose nos entreteje un romance supererótico entre dos jóvenes estudiantes que se reencuentran en la universidad, desarrollando una pasión y un deseo mucho más ardiente que en su época de instituto. Ya de adultos, Tatsunari y Naruse deberán enfrentarse a sus sentimientos, unos que tal vez no van tan ligados con su condición sino con su corazón.
«Todo en él es dulce. No puedo parar. Quiero más y más».
A pesar de no contar con ningún tipo de glosario inicial en el manga que nos presente este universo fantástico, An Momose integra muy bien en la propia narrativa de la historia todos los pormenores del subgénero del cakeverse, haciendo que la lectura sea orgánica y amena, sin saturar al lector de información y haciendo que las propias explicaciones queden bastante naturales dentro de la historia, cosa que se agradece.
Pero Naruse no es el chico que cree Tatsunari. Sí, es cierto que no es tan sociable como el primero, que no tiene éxito o amigos de verdad, que aunque guapo es muy reservado y callado, pero para nada se siente una presa desvalida cuando está con Tatsunari. Él es su tenedor y Naruse quiere recuperarlo a como dé lugar ahora que están en la misma universidad.
Como estamos en un universo cakeverse que per se ya es un género muy erótico, An Momose se ha quedado a gusto haciendo muchísimas escenas de besos en Love from the tip of the tongue, haciendo que solamente con eso este manga sea uno muy erótico y ardiente. Aunque también tenemos escenas de sexo explícito con y sin penetración ¡y sin censura! Punto para Panini por hacernos una edición sin el sable láser japonés.
Como es habitual en ella, su dibujo es superbonito y completamente personal. Solo verlo y sabes que es An Momose quien está tras la obra. Las expresiones faciales de sus personajes destilan fuerza y sentimiento, los momentos tórridos lo son, así como los momentos más tensos. Hay mucho detalle en su dibujo, aunque no sea de estilo más realista, así como el que no tire mucho de dibujar fondos tampoco es necesario nada de eso. Al final, lo más importante de sus obras son los personajes y así lo vemos viñeta a viñeta con planos generales de ellos.
La edición que nos presenta en España Panini es una que se basa en la original japonesa: libro de tamaño b6, sobrecubierta brillo, página inicial a color y, a diferencia de la japonesa, y como ya os he comentado, viene completamente sin censura. La calidad de la edición es la que suelen tener las publicaciones de Panini en su línea manga. El tomo no viene cosido, pero mi volumen no tiene problemas a la hora de abrirse y todo está bien pegado. El guillotinado y la impresión también están bien, sin problemas de moiré o de excesos de tinta. En cuanto a la rotulación: todo se lee sin problemas. Lo único que me ha parecido más mejorable es la traducción. No está mal, no hay incoherencias y parece que está bien traducido, pero una revisión de estilo le habría venido bien. Eso no quita que no me haya gustado el tomo, ya os he dicho que me ha encantado, pero es verdad que a veces hay textos que les falta un poco más a las voces de los personajes y al tono de la propia historia.








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