«Le costaba asociar el hombre que estaba viendo con aquel inútil que ni siquiera sabía encender una cocina de gas».
FICHA TÉCNICA
- Título original: Jie Yao (en chino 解药)
- Autora: Wu Zhe (en chino 巫哲)
- Editorial española: Norma Editorial
- Ilustración de cubierta: Rocío Sogas
-Ilustración a color: Marina Arco
- Ilustraciones interiores: Ero Pinku
-Traducción:Pedro Casas (DARUMA Serveis Lingüístics, SL)
- Serie completa en 4 volúmenes
- Slice of life, danmei, mxm romance, drama. LGBTIQ, BL, salud mental, diferencia social
- Páginas: 440 B/N + 4 color
- Precio edición especial: 29'95€
- Precio edición regular: 22'95€
- Precio en e-book: 11'99€
SINOPSIS
Cheng Ke ha perdido el rumbo. Nació en una familia rica y se crió entre algodones; pero ahora su hermano menor, que lo considera un estorbo, ha conseguido que lo echen de casa. Vagando por las calles sin saber adónde ir, acaba envuelto en una absurda pelea con Jiang Yuduo, el líder de una banda callejera. De aquel encontronazo nace una relación insólita.
Para Cheng Ke, Jiang Yuduo es un macarra de tres al cuarto con un carácter insufrible. Para Jiang Yuduo, Cheng Ke es un señorito pijo que no sabe ni encender un calentador de agua. Pero lo que empieza como una convivencia forzada va a convertirse en un vínculo que pondrá a prueba todo lo que creen saber de sí mismos…
OPINIÓN PERSONAL
A pesar de que ya llevo varios años leyendo novelas danmei, por una cosa o por otra, uno de los géneros del que todavía no había leído nada era el slice of life, es decir, una novela costumbrista y realista que narre una historia de amor en nuestro tiempo presente. Y no será porque no tengo ninguna novela de estas a mano (mejor dicho, en el ebook), pero ya os digo que he estado muy enfrascada en la fantasía, la cifi o en la ficción histórica, y las novelas costumbristas que se han ido editando en inglés se han quedado en un profundo lado de mi kindle.
Esto ha cambiado al fin con la llegada de Antídoto, primera obra que se publica en España de Wu Zhe (y primera edición que se publica fuera de esta novela) y mi primera toma de contacto con esta veterana autora. ¿Cuál ha sido el resultado? Pues que necesito para ayer los siguientes volúmenes de esta novela protagonizada por dos polos opuestos (demasiado opuestos) tanto social como de carácter.
Caminando por las calles con una mano delante y otra atrás, a Cheng Ke lo acaban de echar de casa. Y no de una casa cualquiera, ya que Cheng Ke es «hijo de», un niño rico que lo ha tenido todo en la vida (materialmente hablando) y que, de la noche a la mañana, lo ha perdido todo. A sus veintisiete años, no solamente su padre cree que es un inútil, él mismo es muy consciente de ello. Sin oficio ni beneficio, solo con cien yuanes en el bolsillo que le da su «querido» hermano menor Cheng Yi, que es el causante de todo esto, Cheng Ke acaba peleándose en unos contenedores con un chaval con unas pintas de maleante que echa para atrás y sin venir a cuenta, además.
Y ese incidente es el primero de muchos en el que seguirá viendo a ese macarra llamado Jiang Yuduo (o San-ge, como le llaman todos en la zona), el líder de una banda callejera que se dedica a cobrar los alquileres de los pisos de la zona que son propiedad de una mujer llamada Lu Qian, que lo tiene en nómina.
«Eres un señorito pijo en apuros, ¿a que sí? Esta es mi tarjeta. Si alguna vez necesitas algo, llámame».
Sin que sus supuestos amigos lo ayuden, contando solamente con uno de sus colaboradores cuando hace exposiciones de dibujos con arena, Cheng Ke solo tiene una cosa en mente: encontrar un lugar donde vivir e intentar tener menor mala suerte ara no verse envuelto en peleas y con Jiang Yuduo pululando por ahí cada una de las veces. La cosa es que, cuando cree que va a encontrar la paz al encontrar un piso que alquilar en esa zona que conoce, resulta que el encargado de cobrar los alquileres no es otro que ese tío que está como una puta cabra y que se cree el líder de una banda de matones de barrio.
Sin que ninguno acabe de quitarse el ojo de encima, con el destino de ambos entrelazados, el día a día de Cheng Ke y Jiang Yuduo cambiará de tal forma que, sin saberlo, ambos serán el antídoto del otro para sanar esas heridas interiores que no se ven pero que dejan marcas y cicatrices imborrables.
Narrando de una forma fluida, con ritmo ágil, ahondando en lo importante pero sin subterfugios, mezclando el humor con lo sórdido y con el drama, Wu Zhe entreteje una historia realista con un fuerte mensaje social que te llega al alma gracias a los personajes tan humanos que es capaz de plasmar a través de las palabras.
«Eh, chaval, ¿era esto lo que buscabas?».
Sintiéndose triste y humillado por su nueva situación, una en la que ha acabado a causa de su hermano menor, Cheng Ke acaba en la calle. Sin la protección ni el dinero de su padre, sin sus «amigos» que solo estaban con él por el interés y el estatus social, el joven de veintisiete años empieza su nueva vida como paria peleándose con una especie de delincuente en unos contenedores cuando quería recuperar el mísero billete que había lanzado en uno de ellos por puro orgullo. Magullado, pero con el dinero en la mano, lo primero que necesita Cheng Ke es un techo y luego... ¿Luego qué?
Con una vida de inútil total, la existencia de Cheng Ke es una afrenta para su padre, el cual no puede soportar que a su edad no sea un hombre de provecho y que su única habilidad sea saber dibujar sobre arena. Por ello, y al parecer por el malmeter de su hermano Cheng Yi, Cheng Ke se ha ido de casa sin nada, solamente con lo puesto. Tanto es así que ni la cartera o el móvil lleva encima. ¿En serio? comienza la odisea de Cheng Ke, una que podría haber sido una epopeya digna de los aedos griegos, si no fuera porque en medio de esta siempre está ese chico, Jiang Yuduo. No importa dónde vaya, incluso cruzando la esquina están allí sus ojos penetrates, su presencia imponente.
Sin haber empezado con buen pie, sin que las cosas mejoren después de que Jiang Yuduo lo auxilie incluso en las tareas más mundanas del hogar, Cheng Ke siente que no quiere relacionarse con ese chico que parece estar loco de atar y necesitar un loquero a la de ya. Él y también su guardia pretoriana llamada Chen Qing, a cada cual más chiflado que el anterior. Pero a pesar de todo, hay algo que le impide a Cheng Ke el no estar pendiente de Jiang Yuduo, de sentir curiosidad por esas cicatrices que le cruzan el pecho, de su soledad y de si estará bien después de acabar herido. ¿Por qué? ¿Por qué no se saca a ese chico de la cabeza?
Jiang Yuduo es todo lo contrario a él. No solamente dice lo que piensa y es auténtico, hace lo que quiere, sino que tiene una gran confianza en sí mismo y le importa menos cien la clase social o el estatus. Este tipo de persona se aleja muy mucho de lo que Cheng Ke acostumbra a frecuentar, incluso es completamente distinto a él. Porque Cheng Ke no tiene esa confianza en sí mismo, ni siente la valentía y la seguridad que tanto exuda Jiang Yuduo. ¿Será eso lo que hace que se sienta atraído hacia su persona cual polilla a la luz?
«Cada vez que estaba a punto de confiar en Cheng Ke, siempre había algo que volvía a hacerlo dudar».
Criado en las calles, lo opuesto a la opulencia y a la protección económica que ha disfrutado Cheng Ke, Jiang Yuduo tiene todo el cuerpo lleno de cicatrices, aunque más hondas son las que guarda en silencio en su corazón; algo que ni su amigo de máxima confianza Chen Qing conoce. Siempre alerta, ganándose un puesto como líder de una banda bajo el nombre de San-ge, la llegada al barrio y a su vida de Cheng Ke lo tiene desconcertado. No solamente no acaba de entender qué hace en su territorio, sino que no puede creerse que ese chico sea tan inútil como para no saber ni encender la cocina de gas para hacerse unos fideos.
Estando ante el primer volumen de una historia de cuatro, este primer libro contiene los veintidós primeros episodios de la webnovela y son la introducción tanto de la trama como de los personajes más relevantes de la novela. Empezando in medias res, Wu Zhe nos introduce a los dos protagonistas que se conocen de la peor forma posible, así como algunos de sus problemas más acuciantes en ese momento y partes de sus background. Eso sí, la información se va dando en pequeñas dosis, haciendo que la lectura sea ágil al tener una narración que no se hace pesada y que avanza sin tropiezos y sin avasallar de información al lector. Esta se va dando en los momentos clave, manteniendo el misterio tanto de Cheng Ke como de Jiang Yuduo. Esto no solamente te mantiene enganchado y con ganas de más, sino que también permite que todo tenga un desarrollo más extenso. Es decir, al haber nacido como webnovela, la estructura de la historia es diferente del típico en el que el autor piensa en clave de volúmenes y no tanto de la libertad de hacerla tan larga como uno (o el público) quiera.
Aunque, sin duda, el arte narrativo de Wu Zhe reside en la creación de personajes y de mostrar con claridad y sin florituras la sociedad china y su modus vivendi.
Hablemos primero de la ambientación que encontramos en Antídoto en este primer libro. En este inicio de historia, nos encontramos en un barrio humilde de tantos que podemos encontrar en una gran ciudad. Lleno de comercios y de altos edificios de pisos, encontramos un lugar donde la gente vive al día (el que puede) mientras que otros no tienen ni para el alquiler. Wu Zhe nos traslada a esa sociedad mundana, en la del proletariado, en la cra oculta, en la historia real de las personas que se ganan la vida como pueden. Este mundo es el que transita Jiang Yuduo, en el que sobrevive. Y este es el nuevo mundo de Cheng Ke, un niño rico que ha dejado su casa lujosa y un mundo en el que los demás trabajan para ti y que lo cotidiano para él no significaba lo mismo que ahora que debe vivir slo y sacarse las castañas del fuego él mismo.
Con maestría, Wu Zhe nos relata el cómo Cheng Ke, que no sabe hacer nada, deberá aprender a apañárselas solo en el hogar y a preocuparse por esas cosas de las que antes se ocupaban otros. Esto no solamente nos muestra las grandes diferencias entre las clases sociales, sino también es una lucha por parte de nuestro perdido protagonista por hallar su lugar en un mundo demasiado grande y superpoblado donde hay tantas diferencias y brechas sociales.
Y qué buena es Wu Zhe haciendo que sus personajes transiten por las dificultades que les va poniendo por el camino y, con ello, creciendo poco a poco; a base de los palos y palizas que te da la vida.
El punto fuerte de la novela son sus personajes, porque Antídoto no es una historia universal que podrían protagonizar cualquier persona, es una historia personal, de dos personajes con una gran entidad y fuerza. Solamente Cheng Ke y Jiang Yuduo podrían ser los ejes de esta historia. Porque hay historias que los personajes son tan planos y tan clichés que podrían ser esos u otros, pero con Wu Zhe encontramos personajes psicológicamente complejos y profundos y eso lo vemos en los diálogos y también en los pensamientos internos de los protagonistas. No es la historia la e adapta a los personajes, son los personajes quienes se va adaptando a la propia historia, como si tuvieran vida propia. Y lo que más me gusta es que se trate la salud mental, y en esta historia vamos a tener este tema como algo fundamental e importante, algo muy peliagudo pero que vive con nosotros y que parece que, como sociedad, estamos fallando demasiado en general a lo largo del planeta.
Porque el resultado de Antídoto, en líneas generales, es muy bueno. Si bien le pasa como a todos los libros danmei que está editado Norma Editorial: falta de corrección de estilo y muchos fallos ortotipográficos. Y a esto le debemos de sumar que no hay manual de estilo o directrices para traducir estas novelas. Es que da igual que sea de la misma autora o del mismo género: todo depende del buen hacer del traductor. Y esto debería ser algo que el editor tendría que solventar para crear una línea homogénea y de la mejor calidad posible. Y lo digo de buena fe, sin querer hacer quema de brujas, solo buscando que me den lo que quiero de la mejor forma posible para poder disfrutar de lo que me gusta en mi lengua materna.
Esta primera edición, la que yo tengo y la que, en teoría, debería estar retirada del mercado tiene un fallo bastante importante: hay una página colocada donde no corresponde, errata que comentaron en instagram (no sé en otras redes sociales). Y es que la página 280 es en realidad la 274 y debe saltarse hacia allí una vez acabas la página 273. Es decir, el orden es 273, 280 y volver a la 274. Luego ya hay que seguir leyendo sin hacer saltos y cuando llegues a la 280 (que ya has leído), pasa a la 281. La editorial ya están preparando una edición corregida y el libro podrá descambiarse (en el caso de que tú hayas comprado el libro porque no lo hayan retirado o lo tengas y no te hayas enterado de esto). Yo me lo quedo tal cual, porque al ser un regalo es más complicado descambiarlo y solo afecta una página, algo que no me ha supuesto mucho problema para disfrutar del libro, aunque espero que algo así no vuelva a pasar y que se haga una mejor corrección de primeras pruebas antes de ir a imprenta el documento final.
El punto fuerte es la traducción (sí, lo digo), una que ha sabido darle el toque que la novela necesitaba, el tono que le dio Wu Zhe y que era el que nos debían transmitir a nosotros. Dejando todos los honoríficos con su nota al pie, también notas culturales para entender las referencias que nos pone la autora y que si no eres chino no vas a saber, Pedro Casas ha hecho un trabajo de diez y se nota en cada página. Las voces de los personajes están perfectas; todos y cada uno de los diálogos tienen personalidad y está todo adaptado perfectamente al castellano pero sin matar la esencia China, ya que, al final, esto es una historia que sucede en China y tiene como protagonistas a jóvenes chinos. ¿Qué sentido tiene occidentalizar una novela haciendo que su esencia se pierda por traducirlo todo aunque no tenga traducción posible? Solo espero que los demás libros también los traduzca él, porque odio cuando hay cambio de traductor porque nunca es para mejor.
Solo quiero hacer un apunte más sobre la edición que no es una crítica porque esté mal, sino más bien un consejo para mejorar. Primero, habría que corregir eso de galería de personajes, ya que no es una galería lo que tenemos al final sini una GUIA de personajes, ya que solo son letras y no fotos. Si no, podríais usar la fórmula dramatis personae, pero si queréis seguir la fórmula de otras novelas de la línea que ya se han publicado, poner guia de personajes o apéndice. También añadiría a este apéndice el significado de todos los honoríficos que aparecen en un glosario. Sí, se explican en la nota, pero puede que hasta que no pasen cincuenta páginas no vuelva a salir y se me haya olvidado qué significaba eso y es un engorro tener que buscar una nota al pie pudiendo hacerlo en un glosario. Tenéis que pensar que hay lectores que jamás han leído un danmei o que sepan cultura china y no cuesta hacer un copiar pegar en un glosario al final que se mira en un instante al estar localizado.
Esta lectura me ha demostrado que debo empezar a leerme todos los danmei slice of life de mi kindle y de enamorarme más de esta literatura Boys'Love y no darle tanta prioridad a las novelas de fantasía, sino tener un equilibrio entre todas.
Y vosotros, ¿váis a aprovechar el pride month para haceros con Antídoto?









Comentarios
Publicar un comentario