«Cada vez que Jeogwoo trataba de dibujar un línea, Jihan sacaba la misma excusa sobre querer acercarse a él y se aferraba más fuerte».
FICHA TÉCNICA
- Título original: 블루 레몬에이드
- Autora: SugarChu (en coreano 슈가츄)
- Editorial: OmO fiction
-Editorial coreana original: Toonplus
-Edición: Jelly
- Serie completa con 126 capítulos
- Se publicó originalmente en 2022
- Slice of life, estudiantes, coming of age, polos opuestos, MxM romance, BL, sexo explícito, grumpy x sunshine
-Puedes comprar esta obra por capítulos o en volúmenes en digital en OmO fiction
- Gracias a la editorial por permitirme leer los primeros 24 capítulos para la realización de esta reseña dentro de su OmO Club de octubre.
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SINOPSIS
Rules came first, and rules came second.
As the head of the disciplinary committee, Kwon Jeongwoo stood in front of the school gates on the first day of his senior year.
Then he appeared before Jeongwoo.
No tie. No name tag where one was supposed to be pinned to his chest.
His wrinkled shirt was left unbuttoned, revealing the T-shirt underneath, while his dyed hair and piercings—both prohibited on campus—stood out just as conspicuously.
"Year, class, number, name."
"Wow, you're crazy handsome. Give me your number and I'll contact you. Moon Jihan. That's my name."
Jeongwoo had never so much as batted an eye while watching a horror movie.
"We’re partners. Great, right?"
But to think he’d be desk partners with a delinquent like this.
Having gotten himself tangled up with a complete lunatic from day one, Jeongwoo couldn’t help but worry about the year ahead.
"Moon Jihan—that hyung is twenty-one."
"Doesn't that hyung like you?"
Who could have known that one encounter would turn his life into such a mess?
***
"Jeongwoo, which university are you going to?"
"Hankook University."
"If we can't go to the same university, we can't be a campus couple."
"...You're not serious."
Jihan, who talked about becoming a campus couple despite the fact that they weren’t even dating, sounded surprisingly serious.
[Congratulations on your final acceptance to the Department of Theater and Film at Hankook University.]
"I've never been anything but serious about you."
This persistent bond is made up of 97% Jihan’s effort, 1% Jeongwoo’s interest, 1% taming, and 1% affection.
SINOPSIS TRADUCIDA
(No se ha utilizado ninguna IA para la realización de ninguna traducción para esta reseña)
Las reglas eran lo primero y también lo segundo.
Como el líder del Comité disciplinario, Kwon Jeongwoo se alza en las puertas de la escuela en el primer día de su último curso.
Entonces él apareció frente a Jeongwoo.
Sin corbata, sin la etiqueta de identificación que debería estar colocada en su pecho. Su camisa arrugada estaba sin abotonar y dejaba ver una camiseta por llevaba debajo, mientras que su pelo teñido y sus piercings (ambos prohibidos en el campus) llamaban igualmente la atención.
-Año, clase, número, nombre.
-Guau, eres guapísimo. Dame tu número y te llamaré. Moon Jihan. Ese es mi nombre.
Jeongwoo jamás se había inmutado al ver una película de terror.
- Somos compañero. Genial, ¿verdad?
Pero quién iba a pensar que compartiría pupitre con semejante delincuente.
Tras verse ligado con un auténtico lunático desde el primer día, Jeongwoo no pudo evitar preocuparse por el año que tenía por delante.
-Moon Jihan. Ese hyung tiene veintiún años.
-¿No le gustas a ese hyung?
¿Quién podría haber sabido que ese encuentro pondría su vida patas arriba?
***
-Jeongwoo, ¿a qué universidad vas a ir?
- A la Universidad de Hankook.
- Si no vamos juntos a la misma universidad, no podremos ser una pareja universitaria.
- No digas tonterías.
Jihan, quien hablaba de volverse una pareja universitaria a pesar de no estar saliendo juntos, sonó tremendamente serio.
"¡Enhorabuena por tu admisión en el Departamento de Teatro y Cine de la Universidad de Hankook!".
- Siempre me lo he tomado en serio contigo.
Este vínculo persistente se forja con el 97% del esfuerzo de Jihan, el 1% del interés de Jeongwoo, el 1% de doma y el 1% de afecto.
OPINIÓN PERSONAL
Aunque a veces pueda desesperarte, a mí me encanta leer romances slow burn. Ver cómo los dos personajes se van conociendo y el amor va aflorando después de vivir ciertas circunstancias y conocer más a fondo a la otra persona es una gozada, ya que esto implica un nivel de desarrollo psicológico que me encanta y hace que los personajes vayan un paso más allá. Algunos romances son más slow que otros, y en el caso de Blue Lemonade tenemos uno que se cuece muuuuuy a fuego lento a partir de dos jóvenes que son totalmente polos opuestos y que nadie daría un duro porque un sentimiento tan fuerte como el amor nazca entre ellos.
«Guau, eres guapísimo. Totalmente mi tipo».
A pesar de estar en su último año de instituto, Kwon Jeongwoo, como líder del Comité disciplinario, está tieso como un poste en la entrada del instituto revisando que todos los jóvenes que traspasen esa entrada cumplan con los códigos y las normas de vestimenta. Porque si algo sigue ese chico son las normas, que por algo están. Así que cuando cruza la entrada un joven con el pelo teñido de rubio, piercing, sin corbata, sin la etiqueta de identificación en el pecho y con la camisa arrugada, Jeongwoo no lo puede dejar pasar por muy guapo que sea. Pero eso no es lo único que se le cruza por la mente. ¿Quién diablos es? Se acordaría de él si lo hubiera visto en los años anteriores. Es imposible olvidar a alguien así de guapo que, además, viste como el típico delincuente maleante juvenil.
Pero lo que se lleva Jeongwoo cuando para a ese chico son tonterías saliendo de esa boca que no deja de soreír. No solamente no le dice lo que quiere saber, sino que parece que esté flirteando o haciendole bullying con todas sus respuestas ilógicas. ¿A quién se le ocurre darle el número de teléfono y no el de estudiante? ¿Es que lo toma por tonto?
Lo que no se espera Jeongwoo es que, después de vivir el peor inicio de curso de su vida en el instituto, llegue a clase y se encuentre que ese loco es uno de sus compañeros de clase y que, para más inri, y a causa de sus números de estudiantes, ambos tengan que sentarse juntos en el aula.
«Jeongwoo estaba exhausto, y eso que no había acabado ni la primera hora. Todo por culpa de Moon Jihan, alguien que había conocido aquella misma mañana».
Simpático con todos, con un grupo de amigos escandalosos y que pintan que tienen cero ganas de estudiar, Jihan llama la atención de todos; sobre todo por el hecho de que tiene veintiún años y sigue en el instituto en vez de estar en la universidad. Sobre por qué sigue en el instuto hay tantos rumores que a saber cuál es el más veraz. Aunque lo peor para Jeongwoo es la insistencia de ese chico en hablar con él, en llamar su atención como si fuera un niño pequeño. ¿Por qué no se calla? ¿No ve que no quiere tener nada que ver con él?
Y parece que su indiferencia, el que lo ignore, hace que Jihan quiera acercarse más a él. Porque, sin que Jeongwoo lo sepa, Jihan no solo lo encuentra guapísimo, sino también adorable y le encanta chincharlo solo para poder ver lo monísimo y precioso que es. ¿Por qué ese chico es tan duro e impenetrable? Jihan se muere por ser su amigo, como con los demás. Pero, al parecer se lo va a tener que currar más que nunca si quiere lograrlo.
Así pues, y sin poder ignorarlo por mucho que es lo que más desea, Jeongwoo va dejando penetrar en su coraza poco a poco a Jihan aunque no quiera. Aunque se resista. Porque aunque parezca seco, distante y malencarado y serio, Jeongwoo es más que uno de los dos empollones del instituto. Tiene corazón y es más sensible de lo que parece o que él deja lo los otros vislumbren. Y por eso teme que le hagan daño, sobre todo si ese alguien es Jihan, quien no le ha sido jamás indiferente.
Siendo un romance slow burn entre dos polos opuestos, Blue Lemonade nos presenta a dos estudiantes en su último curso con un tono narrativo algo cómico y mamarracho donde vemos como el personaje más tsundere o grumpy va cayendo por el chico sunshine que cae bien a todo el mundo y es popular entre chicos y chicas. ¿Qué harías si tus amigos te soltaran que le gustas a tu compañero de pupitre, el cual es un chico dos años mayor y al que no soportas?
«¿Qué tipo de lógica era esa? Darle largas a tus amigos que han venido a buscarte y después pedirte a ti salir?».
Siendo el segundo mejor estudiante del instituto y sin dejar de lado sus deberes como principal líder del Comité disciplinario, Kwon Jeongwoo piensa cumplir con su cometido todas las mañanas y supervisar que los alumnos cumplan con el código de vestimenta del centro a pesar de estar en su último año. El que no cumpla con las normas, pues deberá ser abordado, tomarle sus datos y descontarle los puntos correspondientes para que, si llega a cierta cantidad, haga labores de limpieza como castigo. Cual es su sorpresa cuando un llamativo estudiante que no recuerda, pero que es tremendamente guapo e imposible de ignorar, incumple con todas las reglas existentes.
Ese primer encuentro marca lo que será el tormento personal de Jeongwoo. Porque ese chico es insoportable, incorregible, un loco con el que es imposible razonar. Y para colmo de males, está en su misma clase y se sienta con él. ¿Qué ha hecho en esta vida para merecer tal castigo? Y es que ni ignorándolo Moon Jihan se rinde con él. Buscando siempre el chincharlo para sonsacarle una respuesta, abordándolo cuando va solo a comer sin sus dos únicos amigos, regalándole dulces, siguiéndolo hasta cuando va a estudiar para los exámenes...
La realidad es que Jeongwoo no puede ignorarlo aunque quiera, y no es solamente por la insistencia de este, sino porque Jihan está penetrando poco a poco en el joven, metiéndosele debajo de la piel. Y si bien nunca le han interesado las chicas, los chicos tampoco, ahora no puede sacarse de la cabeza (y por culpa de sus amigos) la posibilidad de que a Jihan le guste y de ahí que haga con él lo que no hace con los otros. Ya que no solo lo defiende sin importar crear un cisma con dos de sus más fieles amigos (que parecen más sus seguidores y admiradores que sus colegas), sino que siempre es el primero para Jihan y, cual niño enamorado que quiere llamar la atención de la persona que le gusta, cada mañana aparece en la entrada con un elemento faltante del uniforme solo para que Jeongwoo lo pare y hable con él.
«Cuando le apetecía, lo llamaba cariñosamente "Jeongwoo". Cuando no, volvía a llamarlo "verificador de antecedentes". Jeongwoo lo había oído tantas veces que ya no le molestaba. Dejaba que las palabras de Jihan le resbalaran».
Con una narración en tercera persona en pasado desde el punto de vista de los protagonistas, SugarChu nos cuenta una romance muy slow burn en el que se recrea en explicar el día a día de Jeongwoo, un chico bastante solitario y que siempre sigue las normas y un joven dos años mayor y risueño con pintas de delincuente pero que no es nada de eso. Con personalidades antagónicas, ambos se llaman el uno al otro como imanes. Habiendo uno de ellos que quiere pegarse al otro mientras la otra parte solo quiere repelerlo, tenemos unos primeros 24 capítulos donde vemos un desarrollo lento, pero progresivo, de cómo ambos se van acercando y mientras SugarChu va mostrando la psicología de los personajes y lo que realmente son por dentro, a pesar de lo que dicen sus actos o su apariencia.
Y me ha encantado, os lo juro. No es la primera vez que leo un romance que no avanza nada de nada y que, aun así, me engancha y no puedo dejar de leer. Era imposible, ya que la forma de narrar el día a día escolar de Jeongwoo y de Jihan es magnífico.
Porque, además de que me fascina cómo son los sistemas educativos de otros países, los cuales son muy diferentes si nos salimos de Europa (ya no hablo solo de España) y que no conocemos tanto en la ficción como el sistema norteamericano (gracias a la gran influencia de Hollywood y todo su mundo literario y audiovisual), aunque con el manhwa te haces una idea, he disfrutado del toma y daca que tienen los protagonistas, ya que el escenario principal de los primeros 24 capítulos es el instituto y poco salimos de allí. Esta novela básicamente es un romance entre dos polos opuestos y como solamente se ven en el ambiente académico en esta primera fase del romance, pues no salimos mucho de allí, ya que es donde más interactúan los personajes.
En Blue Lemonade los que importan son los dos personajes principales (sí, sé que es lo obvio) y los secundarios son precisamente eso, personas que orbitan alrededor de ellos y que no tienen más importancia que la de provocar que los protagonistas sufran todo tipo de situaciones o tengan un tipo de pensamiento en ciertos momentos. En pocas palabras, son personajes clichés con ciertos patrones y sin mayor profundidad (o así es en el inicio). Aunque es verdad que tienen más peso los amigos de Jeongwoo que los de Jihan, más que nada porque Jeongwoo no es una persona social (que eso no quiere decir que no sea amable y justo con los demás) y solamente confía en esas dos personas, una de las cuales es el mejor estudiante del instituto.
El hecho de que el joven siempre esté solo y que no deje que casi nadie penetre lo suficientemente en su corazón como parece hacerle daño indica que realmente Jeongwoo es más sensible de lo que su aspecto o su comportamiento deja entrever. Es decir, que ambos protagonistas son más complejos de lo que parece cuando empezamos a leer y que SugarChu nos los va desnudando poco a poco y de forma orgánica en la narración a través de sus toma y daca verbales. Los diálogos entre ellos son maravillosos.
«Sin embargo, en algún punto del camino, caminar uno al lado del otro hacia la sala de estudio se había vuelto familiar. La persona que antes lo hacía sentir incómodo ahora ya no lo hacía».
Mi experiencia leyendo esta novela ha sido muy buena y no he tenido ningún problema con la lectura. Que se note que consumo mucho en inglés y que cada vez me estoy haciendo más con la lengua. La traducción me ha gustado y no he notado nada extraño en la lectura. El tono es el adecuado y creo que las voces de los personajes está muy bien y podemos ver los caracteres tan distintos entre los protagonistas a través de su lenguaje. Vamos que no se pierde el toque de sus personalidades a través de su lenguaje. También se conservan todos los honoríficos y eso es importante, sobre todo la palabra hyung y lo que esto implica en los romances BL.
Aunque en los trigger warning pone que en esta obra hay contenido sexual explícito, hasta donde yo he leído no hay nada de eso, así que no os puedo explicar como se narra la erótica en esta historia, pero tengo ganas de descubrirlo. ¿A quién no le va a gustar un momento de pasión entre dos personas que van a descubrir qué es el amor por primera vez?
Si os gustan las historias de estudiantes que ya no son del todo adolescentes sino prácticamente universitarios, si os encantan los romances slow burn lentos, con dos personajes completamente antagónicos, un grumpy x sunshine complejo y divertido, seguro que os engancharéis tanto como yo a Blue Lemonade.

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