«No me gusta la idea de que haya hombres cerca de Takahiro sin que yo sepa nada».
SINOPSIS
El prostíbulo en el que trabajaba Takahiro se incendia y se ve obligado a cerrar temporalmente, por lo que, mientras tanto, lo trasladan a la sucursal de Osaka. Antes de eso, Leo quiso presentar a Takahiro a su madre, pero este se negó y eso creó un ambiente incómodo entre ambos que, sin proponérselo, terminaron en una relación a distancia entre Tokio y Osaka.
Aun en una situación así, tanto el optimista Leo, que intenta distraerse en solitario a todas horas, como Takahiro, desbordado por el trabajo pero reconfortado por la voz de Leo, tendrán que enfrentarse a la aparición de nuevos hombres en sus vidas.
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ANÁLISIS DEL VOLUMEN
«En nuestro local hay un ser diabólico».
Takahiro tiene una nueva y ardua labor para poner todo en orden en Osaka, algo que posiblemente sea más fácil que solucionar sus problemas con Mareo. El ambiente entre ambos está muy enrarecido desde que este se negó a conocer a los padres de Mareo y lo único que ha hecho Takahiro desde que se incendió el prostíbulo es huir; ahora con la excusa del trabajo, está en Osaka, bien lejos de Tokio y de Mareo.
La distancia puede que les haga bien a ambos...
«Si estamos juntos, tu novio a distancia se va a poner celoso, ¿no?».
... o eso mismo es lo que creía Mareo en un principio.
Este reencuentro pone bastante contento a Mareo, aunque se le volverá una arma de doble filo cuando Ryûsuke comience a insinuársele, a pesar de que sabe perfectamente que Mareo tiene novio y de que ahora ambos están manteniendo una relación a distancia.
La tentación está ahí y Mareo comienza a sentirse muy mal. Primero porque parece que Takahiro esté mucho más lejos de lo que parece y que, por mucho que haga, sus sentimientos no le llegan; y segundo, la tentación de dejarse caer en los brazos de Ryûsuke está ahí y eso le da mucho miedo. Esa distancia que creía que necesitaban después de las últimas discusiones que han tenido, o del hecho de que Takahiro no le dijera que estarían juntos para siempre, hacen que la inseguridad de Mareo se vuelva terror. ¿Qué hace Takahiro ahora que no puede verlo y rodeado de tantos hombres que él no conoce?
Con la entrada de dos nuevos personajes que harán estragos a nuestros protagonistas, este quinto volumen de Néctar se centra mucho en lo emocional y en el camino que les queda todavía a nuestros protagonistas para comprenderse mutuamente.
Siendo una pareja atípica y trabajando los dos en el mundo de la prostitución, la relación de Takahiro y Mareo ha ido avanzando poco a poco a través de esos momentos de sinceridad en la que los sentimientos que se tienen han sido más fuertes que sus miedos. Ahora que Mareo (antes Leo) ya no es escort, y que ama tanto a Takahiro que quiere estar toda la vida a su lado, desea que sus padres lo conozcan y, con ello, calmar a su novio para que sepa que él, aunque de base heterosexual, no quiere tener nada con mujeres; mucho menos dejarlo a él. Pero Takahiro no se toma esto nada bien y un nubarrón negro se instala sobre ellos.
Con la tensión a flor de piel, a Takahiro lo destinan a Osaka mientras el local de Tokio vuelve a estar operativo. Esto, a priori, parece algo bueno para ambos y que así se rebaje la tensión que había entre ellos. Pero esta forma de pensar cambia cuando Mareo no encuentra en Takahiro ese acompañamiento emocional que necesita y lo siente más lejos que nunca en un plano que no es precisamente el físico.
«Aunque esté ganando, aunque tenga algo especial, aunque me sienta satisfecho, no me quieren».
Sin saber por lo que está pasando Mareo, Takahiro no da abasto en el trabajo a causa del problemático número uno del local: Shion. Siendo activo, ha echado a siete jefes y no se lleva para nada bien con los demás prostitutos. Engreído y creído, llega tarde al trabajo y se cree mejor que el resto, cosa que hace que en la sala de espera haya mucho malestar y que la tensión pueda cortarse con un cuchillo. Takahiro, que como jefe debe tomar cartas en el asunto, no vacila a la hora de regañar a Shion para hacerle entender que no va a poder con él, pero esto comenzará a afectar a Shion, quien guarda un oscuro secreto y deseo en lo más hondo de su corazón.
¿Y si fuera a visitar a Takahiro para poder aligerar la aflicción de su corazón?
«Mareo, quiero convertirme en la persona que te mereces».
Siendo un volumen muy centrado en la psique y en los sentimientos, Akabeko se aleja de lo erótico y lo sexual para centrarse en los sentimientos de Mareo y de Takahiro, pero sobre todo los de Mareo, el cual es quien peor lo está pasando en su relación al estar separado de Takahiro después de que las cosas entre ellos estén un poco tirantes. Al ser una pareja que se guarda cosas para sí a causa de las distintas sexualidades (y por el modo en el que empezó su relación), aunque Mareo es muy sincero con Takahiro, este guarda muchas cosas dentro que no le dice a Mareo. Y ese silencio constante está haciendo que Mareo no sea capaz de comprender muchas cosas de Takahiro que son vitales y que necesita comprender para que su relación de pareja sea fluida, sana y haya confianza.
Siendo una obra que o la amas o la odias, Néctar es un BL psicológico y con tintes oscuros y turbios en donde no se nos narra un amor de cuento de hadas ni un romance fácil y bonito. Estamos ante una obra adulta y compleja donde tenemos a personajes muy diferentes entre sí, personajes que esconden muchas cosas y que necesitan trabajar en su comunicación y en su confianza. ¿Podrán hacerlo ahora? ¿Y qué o cuál serán los papeles de Shion y Ryûsuke? ¿Cómo les afectarán a ambos el que estos dos estén en sus nuevas rutinas?
Si buscas un romance erótico con tintes oscuros, una historia con cierto humor negro, un romance adulto que trata el tema de la prostitución sin romantizarla, que habla de temas sensibles y adultos de una forma muy psicológica y sin una gota de morbo, Néctar es una obra que te encantará.







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