miércoles, 21 de febrero de 2024

Crónicas de manga: Por tu culpa no puedo respirar vol. 2 de Zeniko Sumiya

"Aunque me traigas de cabeza y seas un desastre quiero estar contigo" 


"Con lo fácil que fue cruzar todas las líneas físicas"

SINOPSIS

Yukiji Yano y Jun Shizuki pertenecen a la misma banda de música y mantienen relaciones como parte de un acuerdo que los beneficia a ambos. 

Por casualidad, Shizuku se entera de que Yano tiene circunstancias familiares complejas y necesita saber y entender más sobre sus problemas. Mientras tanto ¿un amigo de la infancia aparece para unirse a la banda?

Leer la reseña del tomo anterior


ANÁLISIS DEL TOMO

Siendo ahora una pareja con todas las letras, dejando atrás su etapa de follamigos, Zeniko Sumiya nos sumerge en la nueva etapa en la relación amorosa de Yano y Shizuki quienes se van a vivir juntos y, en esa convivencia, comenzarán a descubrir nuevas facetas sobre el otro que desconocían.

"¿Y si nos vamos a vivir juntos?"

 Después de haber estado juntos durante 4 años como follamigos, Yano y Shizuki, dos jóvenes que se conocieron en la banda de viento local y que son tan diferentes como lo es un huevo de una castaña, aceptaron sus sentimientos y se declararon el uno al otro. Siendo novios, Yano le propone a Shizuki que se vayan a vivir juntos porque, si no, prácticamente no pueden verse o coincidir por los horarios que cada uno tiene en su trabajo. Yano, queriendo cumplir todos los requisitos de Shizuki para encontrar piso, logra convencerlo y ambos encuentran un nidito de amor adecuado a sus necesidades y, aunque solo llevan 6 meses como novios, dan este paso agigantado dentro de su relación. 

Yano no podría estar más feliz ahora que ambos viven juntos porque ahora puede darle los buenos días a su chicho, hacerle el desayuno... Pero Shizuki comienza a sentir que no sabe nada de Yano. Aunque se conocen desde hace casi 5 años, los 4 primeros lo pasaron solamente teniendo sexo en una cama de hotel y, ahora que estan juntos sentimentalmente hablando, en una relación seria de pareja, es cuando se percata que no sabe nada de nada sobre Yano. No sabe nada de su familia, de sus amistades, de su pasado... Solamente que tuvo muchísimas novias, es un desastre en el amor, y que tiene un sobrino. Cuando Shizuki le pregunta por su familia, Yano accede encantado a presentarle a su familia como su novio y, aunque nervioso, Shizuki acepta. En esa visita, las dudas de Shizuki crecerán porque comenzará a entrever que hay facetas de Yano que este le esconde y no quiere que él conozca, así como la tirante relación que tiene con su padre. Las cosas empeoran, así como el sentimiento de frustración de Shizuki, cuando aparece en la banda un nuevo miembro: Iori, el amigo de la infancia de Yano. Si Shizuki es su novio ¿por qué Yano le esconde las cosas importantes de su vida?

Profundizando más en los personajes, Zeniko Sumiya nos muestra la nueva etapa en la relación de Yano y Shizuki que han dejado atrás el ser simples follamigos para ser novios y, además, comenzar a vivir juntos, compartiendo así su día a día. El vivir junto a la persona que amas siempre es algo bastante importante y crucial. Es la puesta a prueba de una relación, la etapa en la que empiezas a conocer más a esa persona en el ambiente cotidiano, en el que debes compartir tu intimidad y en la que, como no, salen a flote los defectos de cada uno y ambos deben empezar a amoldarse a la otra persona y hallar el equilibrio perfecto que requiere la convivencia para que las cosas funcionen. Porque el amor no lo puede todo aunque en la ficción siempre quiera pintarse que el amor todo lo puede. Puedes querer mucho a una persona y ser tan incompatibles que vivir juntos sea el inferno.  

Desde que le propuso vivir juntos, Yano está exultante. Deseando evitar ver a su chico partir de su apartamento porque debe irse a trabajar, ahora puede darle la bienvenida por las mañanas después de una noche dura de curro en el bar, prepararle el desayuno, hacerle mimitos y arrumacos... En fin, todo lo que quiera y que él tanto disfruta aunque Shizuki crea que se beneficia más él de esto que el propio Yano. Pero realemnte Yano disfruta cuidando de su enamorado, siendo el novio perfecto. Por su parte Shizuki, que al principio no estaba muy convencido de irse a vivir con Yano, acaba cediendo porque sus sentimientos por Yano son igual de fuertes que los de su novio, pero con el paso de los días comienza a darse cuenta de lo poco que sabe de Yano. Y ese comecoco no tiene nada que ver sobre sus gustos ni personalidad, sino que no sabe nada de su familia, sus amigos... Aunque Shizuki quiere conocer lo  más básico y fundamental de su pareja, a su vez siente que Yano no quiere que él lo sepa y Shizuki tiene miedo de intentar forzarlo demasiado y que eso cree fricciones entre ambos. 

El pensar así, el estar complicándose tanto la vida por Yano, es algo nuevo para Shizuki. Él, que ha tenido muchas novias, siempre has ido un completo desastre y, contando solamente con experiencia en el campo sexual, en el del amor es igual de patoso e inexperto que Yano. De ahí que hubiera estado años soltero y dándole prioridad a su propio placer, en principio algo que para él era primordial. Ahora, en cambio, al enamorarse de Yano, esto ha cambiado por completo y lo que desea es comprender mejor a su novio. Con la aparición de Iori, el amigo de la infancia de Yano, y el tema del padre de Yano, Shizuki no pueda dejar de devanarse los sesos y sientir celos de Iori quien, por haber estado al lado de Yano tantos años, conoce cosas que él no y eso le molesta demasiado. Porque Yano no es capaz de confiarle sus problemas con su progenitor y lo que ha sufrido por su culpa. Si es su pareja ¿por qué Yano no confía en él y comparte sus penas y preocupaciones? 

Sin perder el tono cómico y ligero que ya vimos en el primer volumen, Zeniko Sumiya añade mucha más complejidad y seriedad en este segundo tomo, siendo mucho más maduro y adulto que el anterior. Más centrado en la figura de Yano, aunque principalmente desde el punto de vista de Shizuki, Sumiya nos contará su pasado, su mala relación con su padre y aquello que no desea que Shizuki sepa de él; mostrándonos la faceta no perfecta del personaje que ya sabíamos del primer tomo o que, al menos, intuíamos. Gracias a la aparición de nuevos personajes secundarios, nuestros dos protagonistas avanzarán en su relación, sobre todo porque ambos son tan nulos para el amor que, sin la ayuda y consejos de terceros, que pueden ser más objetivos por presenciar las cosas desde fuera, les costaría mucho más poder entenderse a ellos mismos y a su pareja. 

Para mí Zeniko Sumiya está haciendo un trabajo excelente en Por tu culpa no puedo respirar y es otro de los BL que más estoy disfrutando en lo poco que portamos de 2024. No solamente ha creado a unos muy buenos protagonistas y secundarios, que estan en la historia por razones de peso y que ayudan a que los protagonistas avancen y son detonantes importantes, sino que la obra y todo lo que sucede en la misma es coherente y la trama avanza a buen ritmo, aprovechando muy bien el espacio y narrándolo todo con la longitud necesaria: sin alargar los conflictos, pero tampoco sin resolverlos rápido y de forma chapucera.  

Esto hace que Sumiya profundice en los protagonistas, dos personajes redondos que van creciendo a medida que lo hace su relación. El que más rápido está cambiando es Shizuki y es brutal ver el cambio que pega desde que lo vimos en el primer capítulo. A Yano todavía le queda mucho por madurar, pero también me gusta que cada personaje tenga sus tempos para evolucionar y que vayan acordes con sus personalidades, haciendo que todo quede orgánico y que el lector no encuentre forzado nada de lo que ocurre.

Sobre la edición española, quiero comentar que hay mucho moiré en el tomo (aunque gracias a los dioses del BL no es de ese feo que hace mucho daño al ojo, sino que es uno bastante ligero, que lo ves claramente, pero no desgracia el dibujo ni molesta en exceso al leer) y que espero y deseo que esto se solucione para los próximos números y para cuando hagan reimpresión de este. 

Con todo, vale tantísimo la pena Por tu culpa no puedo respirar que, aún sabiendo lo del moiré, me compré este segundo volumen en cuanto pude. Tengo muchísimas ganas de continuar leyendo este maravilloso slice of life protagonizado por dos chicos bobísimos, patosos en el amor, pero que se quieren muchísimo y que, juntos, no solamente están aprendiendo lo que es el amor y el convivir con la persona que amas, sino que están complementándose el uno al otro y haciéndose felices entre sonrisas y caricias, y en donde la pasión física a pasado de serlo todo a ser un complemento más en su relación.      



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