«A tu lado, sentí que todavía podía ser el hijo fuerte y orgulloso del dios dragón».
- Título original: Koisome Ryuu no Amegoromo (en japonés 恋染龍雨衣)
- Autora: Sakuhiro (en japonés 朔ヒロ)
- Editorial Española: Arechi Manga
- Editorial Japonesa: Futabasha
- Obra spinoff de La balada del cuervo y de Pasión en la ciudad ancestral.
- Tomo único serializado en la revista Comic Marginal de la editorial Futabasha. Originalmente, salió a la venta en Japón en 2022
- BL, folklore, fantasía, sobrenatural, erotismo, mxm romance, drama
- Traducción: Blanca Mira
- Páginas: 228
- Precio: 9'95 €
- Ya a la venta
- Gracias a la editorial por el ejemplar de prensa para su lectura y reseña
- Reseña de los spinoff La balada del cuervo y de Pasión en la ciudad ancestral
SINOPSIS
Harunada, el hijo del dios dragón, visita el burdel Kasumi durante una crisis familiar en busca de ayuda. De regreso a casa, se cruza con Chika, un humano que, a pesar de no tener habilidades sobrenaturales, lucha fervientemente por salvar su vida. Esta férrea determinación conmueve a Harunada, que no duda en convertirlo en su criado de inmediato…
Un BL sobrenatural que narra el encuentro entre un joven tenaz perdido en el mundo de los espíritus y un apuesto e inocente semidragón, quienes irán forjando poco a poco un vínculo.
OPINIÓN PERSONAL
Sakuhiro es una mangaka de BL que gusta mucho de crear historias de fantasía con elementos sobrenaturales y de folklore japonés, tomando personajes de leyendas para crear romances inolvidables, tocando también géneros como el omegaverse, e innovando dentro de este subgénero. Pasión bajo la lluvia del dragón es la tercera entrega dentro del universo folclórico que Sakuhiro ha creado en torno al burdel yokai Kasumi y con personajes completamente nuevos e inéditos en los volúmenes precedentes (aunque contamos con un cameo muy especial). Volvemos al mundo de los espíritus para acompañar al hijo mestizo del dios dragón y a un humano que acude al mundo de los yokai para salvar a alguien muy importante para él.
«Ese día salvé a un humano que estaba a punto de morir».
Ame no Harunada es el hijo mayor y el heredero del dios dragón junto con una sacerdotisa humana, la cual hace poco que ha fallecido. A pesar de su aspecto pequeño y más semejante al de un ser humano, por dentro Harunada tiene el salvajismo de los dragones, mientras que su hermano menor Kuromitsu parece un dragón por fuera, pero tiene la sensibilidad de los humanos en su corazón. Cuando intenta por todos los medios calmar la furia de su padre, el cual ha caído en la desesperación desde la muerte de su adorada esposa, al no poder hacerlo entrar en razón, a Harunada no le queda más remedio que ir al Kasumi a buscar a alguna chica que se parezca a su madre y logre apaciguar la ira del dios.
En su camino desde el Kasumi hacia donde está su padre liándola parda y causando tormentas torrenciales, Harunada se topa con un humano que no solamente es incapaz de ver a los espíritus, sino que está a punto de morir devorado por un monstruo. Al verlo resistirse, algo en el interior de Harunada parece conectar con ese humano cuando parece que, al igual que él mismo, ese humano pretende salvar a alguien muy importante para él, pero que es completamente invisible haga lo que haga. Esto hace que Harunada decida salvarlo y lo haga su siervo.
«¡No pienso hacerte caso! ¡Tú también eres un monstruo! ¡Estás de su lado!».
A partir de aquí ambos comenzarán a sentir una fuerte atracción y una conexión, algo que no habrían imaginado, pero que va mucho más allá de la lujuria, la pasión o incluso del amor. Y es que, aunque muy distintos tanto por su especie como por su personalidad, las almas de Harunada y Chika parecen haber sido hechas para estar interconectadas. ¿Lograrán ambos salvar aquellas personas a las que aman y, a su vez, aceptar ese deseo que ha despertado en ellos?
Siendo un tomo con una gran carga de esperanza y de una mirada al futuro que no tanto en el drama más lacrimógeno, Pasión bajo la lluvia del dragón nos lleva de nuevo al mundo de los yokai, al Kasumi que ya conocemos (aunque es más un escenario que un elemento realmente relevante en la trama), a reencontrarnos con antiguos conocidos y a conocer a nuevos personajes llenos de fuerza, coraje y valentía.
Sin poder llorar la muerte de su madre humana, tanto Harunada como su hermano Kuromitsu no saben qué hacer para que su padre, el dios dragón, calme esa rabia y ese dolor por la muerte de su esposa, una pena que ni siquiera se apacigua ante los gritos de sus hijos, y esto hace que Harunada se sienta insuficiente; desvalorado e inútil ante su padre, el cual admira y adora. Sin otra alternativa que usar a una de las chicas del Kasumi para hacer que el dios se tranquilice hasta encontrar un método de cura definitivo a esa locura que lo consume, el destino hace que se encuentren con un humano extraviado, con alguien que no debería estar ahí porque no tiene una invitación para transitar por el territorio del Kasumi y, por lo tanto, deben ignorar. Pero Harunada no puede hacerlo cuando escucha una palabra que le cala hondo, que le hace sentirse y reflejarse en ese humano impotente contra la situación y contra la criatura que quiere comérselo.
Actuando antes de pensar en lo que hace, o actuando precisamente porque entiende perfectamente a ese humano, Harunada le salva la vida gracias a una gema del dragón y, además de crear un manto que le permita ver a los seres sobrenaturales, Chika pasa a ser su sirviente. Por su parte, Chika había ido a ese supuesto mundo de los yokai para salvar a su amigo Sayama, del cual lleva años enamorado y que está en coma en el hospital después de, según él, acabar en un burdel yokai y conocer allí a la mujer de su vida, la cual necesita volver a ver. Sintiendo rabia y rencor por los espíritus que le han arrancado a Sayama, y mucho dolor por no haber sido él suficiente y aquel en su corazón, lo que necesita, Chika decide seguirle la corriente a ese tal Harunada y ser su sirviente para conseguir la información que necesita para salvar a su amigo. Lo que no imaginaba era esa atracción hacia ese bello ser mitad humano y dragón, así como maravillarse por su fuerza, coraje y fortaleza.
Con fuertes personalidades, aunque con caracteres diferentes, los personajes de Harunada y Chika son dos muy bien creados y con unas psicologías muy positivas y echados para adelante, aunque también los consumen miedos y momentos de flaqueza, como a todos. Esto hace que, aunque la historia comienza con dos situaciones dramáticas para los protagonistas, el cómo encaran cada uno la situación hace que la historia tenga un tinte esperanzador que nos dice que las cosas pueden solucionarse si nos encaramos ante las situaciones y no nos dejamos vencer por la frustración o la desesperanza. Es decir: no debemos rendirnos o, a veces, sí hay que hacerlo para poder avanzar y salir del bucle en el que nos encontramos. Aunque, muchas veces, esto es gracias a aquellos que están a nuestro lado. Y esto mismo es lo que les sucede a Harunada y Chika. La evolución de ambos es grande y fehaciente al final de la obra.
Tomándose su tiempo en que comprendamos bien la psicología de los protagonistas, Sakuhiro se toma su tiempo en relatarnos, aunque de forma resumida en momentos clave del manga, el background de Chika y Harunada para que entendamos por qué son como son, por qué piensan o actúan de determinada forma y, sobre todo, qué es aquello que ha hecho que se forje un vínculo profundo e irrompible tan rápido entre ellos. Esto es muy propio de los buenos autores, el tomarse el tiempo para dar las pinceladas necesarias que los personajes necesitan para que tengan una forma completa dentro de una obra y no sean solamente un esbozo, ya que muchas veces los personajes cojean o no son consistentes en algunas al no tener un buen desarrollo psicológico sobre sus background.
«El vientre me arde y se me nubla la mente».
Como su título en español indica, este tomo está lleno de pasión nada más empezar, y el romance entre los protagonistas, si bien los sentimientos profundos se van desarrollando más adelante, sí que vemos el fuerte deseo y el vínculo que se forja entre ellos desde su primer encuentro a causa de la situación inicial y lo que viene después. Como es habitual en Sakuhiro, su erótica es preciosa, muy bella, muy sensible, sin buscar la morbosidad y lleno de romanticismo. Además de que su arte es precioso, de líneas finas, y con muchos detalles hermosos.
La única cosa que sí no me ha convencido demasiado, aunque se justifica un poco y la autora lo sabe solventar, es lo rápido que sucede toda la acción durante la primera mitad del tomo. O las acciones que encontramos en él y aquello que hace que los personajes actúen y entre en contacto. Es decir, todo pasa en un cortísimo lapso de tiempo y el lapso de tiempo más largo entre ellos, el tiempo que hará que sí nazca el amor entre ambos se representa en poquísimas viñetas y es el lector el que debe hacer un acto de fe y creerse todo relato. La justificación narrativa es que es en el primer encuentro el que lo forja todo lo que viene después, pero para mí cojea bastante y esta forma de desarrollo personalmente ha hecho que para mí no sea una obra redonda y que encuentre algunos vacíos argumentales. A pesar de todo, en general, Pasión bajo la lluvia del dragón cumple y es una historia que tiene más puntos fuertes que débiles y los protagonistas y su fuerza prevalecen a todo lo demás.
La edición española de Arechi sigue los estándares de calidad de todas las obras que publican y siguen fielmente la edición japonesa. Tenemos pues un libro de tamaño b6, con sobrecubierta, páginas cosidas, manejable y cómodo a leer y cuenta con una primera página a color. No cuenta con problemas de impresión ni de guillotinado o de rotulación. La traducción corre a cargo de Blanca Mira, la persona que ha traducido los anteriores volúmenes de esta saga. En general, para mí, tenemos una traducción correcta y me gusta que la misma persona se encargue de traducir una misma serie o una saga con obras independientes pero interconectadas. Lo único que he visto y quiero destacar son dos errores ortotipográficos, donde tenemos un nombre cambiado y nadie se ha dado cuenta (poner Hotaru y no Koharu) y luego tenemos un "han" en vez de un "has" (ambos fallos están en dos páginas distintas pero consecutivas). Lo demás está correcto.







Comentarios
Publicar un comentario