«Muy pronto iba a comprender la razón de mi existencia. Ese conocimiento, que llegaría retumbando como un trueno, me haría sufrir muchísimo y, a la vez, ser muy feliz».
¡Llega a las librerías el quinto tomo del shôjo cuya adaptación anime ha marcado a toda una generación!
¡Después del festival cultural, el evento más importante para los alumnos de bachillerato es el viaje escolar! Yukino y sus compañeros montan en el tren de alta velocidad camino a Kansai dispuestos a crear un sinfín de recuerdos. Los momentos que vive junto a sus queridos amigos son maravillosos, y los ratos que dedica a pasear con Arima por Kioto terminan siendo muy especiales. En este volumen también se incluye la historia de amor de Maho, la amiga de Yukino, hermosa y de carácter estoico, así como un "acto cero" en el que seremos testigos de la ceremonia de ingreso en bachillerato de Yukino y Arima, que tuvo lugar antes de que se conocieran. ¡La dulzura que hay en este quinto volumen de Kare Kano te llegará al corazón!
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ANÁLISIS DEL VOLUMEN
A pesar de su título, y como ya he recalcado en reseñas anteriores, Kare Kano es una serie donde sus secundarios también son protagonistas y donde encontramos que Masami Tsuda les da su espacio y su voz para narrarnos también sus vidas. Como satélites que orbitan alrededor de un planeta, este quinto tomo tenemos dos historias de cuatro personajes secundarios, que dejan descansar un poco a Yukino y Arima, y que nos permite conocer el pasado de Maho y el presente de Kazuma y Tsubasa.
Así que, de forma excepcional, os voy a escribir una reseña un poco diferente a las que normalmente redacto en este blog para tratar las diferentes historias que nos encontramos ( y en el orden de lectura) para analizarlas una por una.
«Mis padres son muy estrictos y disciplinados, pero me tratan como a una adulta. Siempre han respetado mis decisiones».
Desde que apareció como rival de Yukino, la doña perfecta falsa que al fin ha mostrado su auténtico rostro, Maho ha sido un personaje muy enigmático del cual no sabíamos prácticamente nada. Esto se rompe un poco cuando, durante el festival escolar, aparece un hombre mayor que ella que, en teoría, es su novio. El chico en cuestión es Takashi, un dentista soltero al cual Maho conoció por casualidad cuando iba a secundaria.
Su historia es la primera que encontramos al abrir este quinto volumen, un flashback en el que vemos a una jovencísima Maho (más que ahora que tiene 16 años) yendo al instituto y sintiéndose completamente fuera de lugar por frecuentar a personas con las cuales no tiene ningún vínculo real. Las cosas cambian cuando, al ir a casa por otro camino, uno precioso y lleno de flores, ve a un chico muy guapo salir de un edificio elegante y pensar que tiene pintas de chico de compañía. Poco después, Maho ve a ese joven nuevamente, el cual resulta ser dentista y vivir solo.
Desde ese día, Maho comienza a para mucho tiempo con Takashi, con el cual le encanta conversar y puede ser ella misma sin necesidad de máscaras. La joven no tarda en enamorarse de él, pero esto no es algo que el joven adulto pueda aceptar.
«Ah... Lo había olvidado... Yo conocía muy bien esa mirada».
Aunque a Takashi le cae muy bien Maho y considera que es un chica preciosa, solo puede verla como a una hermana menor. El hecho de que esa chica doce años menor que él se haya enamorado es algo problemático. Porque por mucho que se sientan a gusto en compañía del otro, Maho sigue siendo una niña que todavía debe madurar y vivir la adolescencia mientras que Takashi hace tiempo que vivió la suya.
Aunque hoy en día está muy mal visto que haya este tipo de relaciones en la ficción, tenemos que tener en cuenta que en los ochenta y los noventa sí que era un cliché muy habitual en los mangas de romance, y aunque hay relaciones mejores y peores respecto a la forma en la que se crea y desarrolla la misma, creo que Masami Tsuda sabe poner esa línea roja en la que vemos claramente que no hay nada romántico entre ellos sencillamente porque ambas partes no están en las mismas condiciones.
Si bien es cierto que implícitamente son como «novios», la realidad no es así y me gusta que se deje claro y que sea más una relación platónica que otra cosa. Aunque lo más importante sin duda es ver esa cara oculta de Maho, la Maho que no conocíamos y que es la de verdad, la que llevaba mucho tiempo escondida y que ha terminado saliendo a flote gracias a Yukino. Aunque también seguimos viendo a esa Maho real en el viaje escolar. La verdad es que este personaje me gusta mucho.
«Aunque vayamos todos juntos, es la primera vez que salgo de vacaciones contigo, Sôichirô».
En este viaje a Kioto, Yukino y compañía vivirán toda serie de aventuras y desventuras la mar de divertidas que amenizan muchísimo la lectura y pone ese tono más distendido, loco y mamarracho que tanto amenizan el drama o la seriedad que oculta tan bien Kare Kano. Porque, aunque no lo parece en un principio, este manga es muy adulto y lleno de complejidad; sabe tratar toda clase de temas serios desde muchos prismas y a partir de distintos personajes y puntos de vista. También trata temas de salud mental muy importantes de los que ahora somos socialmente más conscientes.
Eso sí, Tsuda no se olvida de Arima y de mostrarnos su otro yo, ese que se esconde en el inconsciente oscuro de su mente y que sale a la palestra cuando su corazón flaquea o siente turbulencias en su alma herida. Cómo me gusta lo bien que sabe Tsuda transmitir toda la psicología de Arima. Es fantástico. Aunque, en honor a la verdad, la sensei sabe crear pisques muy complejas y transmitir cualquier tipo de emoción gracias a la forma en la que narra, que es superpoética, y también el modo en el que mezcla texto narrado y narración visual.
Pero hay una pequeña joyita en este volumen y es el Acto cero, el que sería el primer capítulo (o el prólogo) de esta obra y que nos narra el día del examen de admisión para bachillerato de nuestros personajes y es un puntazo volver a verlos a como eran antes del desarrollo y la maduración que han tenido en todo el tiempo que ha transcurrido desde ese día del exámen hasta ahora.
Aunque para mí lo mejor es, sin duda, lo que voy a contaros ahora.
«A veces me siento solo, pero creo que ella se siente aún más sola. Seguro que quiere tener a alguien que la quiera más que nadie».
Criado por su madre, la cual se ha casado con un viudo que tiene una hija de su misma edad, Kazuma ha pasado de tener solo a su madre ha tener un padrastro y una hermanastra a la que es imposible no querer. Y es que, desde que se conocieron, Tsubasa y Kazuma han hecho muy buenas migas y la joven lo mima y lo colma de atenciones todos los días. Y Kazuma adora a esa joven tan hermosa e inocente que, al igual que él, se siente muy sola.
Siendo desde hace muy poco el vocalista de su grupo indie favorito, Ying-yang, Kazuma siente que hay algo que lo está capturando y que lo aleja de la realidad. Su corazón vuela lejos en busca de ese algo que lo llama y que le pide que le entregue su vida entera.
Y ese algo es la música.
Cambiando el escenario para hablarnos de Kazuma, y por ende de Tsubasa, Masami Tsuda nos entreteje una trama de amor y música en la que se habla de creatividad, pérdida de la inocencia, maduración y el paso de la niñez a la adultez.
«Llegará el día en que Kazuma abra los ojos y se dé cuenta de que su corazón no es tan puro como creía».
Bastante zoquete para los estudios, pero un prodigio para la música, Kazuma Shibahime es un joven estudiante de bachillerato que hace poco ha empezado una nueva vida con el marido de su madre y su hermanastra, una joven de su edad, muy guapa y con la que ha congeniado al instante.
Sintiéndose muy a gusto a su lado, colmando así parte de la soledad que siente su corazón, Kazuma comienza a darse cuenta de que lo que siente por su hermanastra no es tan puro como a él le gustaría. Aunque no es solamente esto lo que hace que tenga dudas en su corazón.
Dudas y pensamientos intrusivos hacen que todo en Kazuma sea un revoltijo de sentimientos y que estos, finalmente, exploten y que sea consciente de lo que guarda realmente en su corazón. Aunque esto le haga daño a la persona que más quiere.
Por su parte, Tsubasa siempre se ha sentido sola y no recuerda un día en el que no se haya sentido así. Cuando creyó que había encontrado a alguien que la comprendía y que podría ser para ella, resulta que ha elegido a otra persona que no es ella. Esta situación cambia con la llegada de Kazuma, su nuevo hermano, el nuevo miembro de la familia que está a su lado y que no tiene a nadie que la reemplace.
O puede que sí.
Porque Tsubasa no es tonta y sabe que hay algo más fuerte que ella que le quiere arrancar a Kazuma de su lado y es la música. ¿Cómo se lucha contra algo intangible?, ¿que no es físico ni corpóreo? Aunque no lo quiera, Tsubasa sabe que la música le arrebatará a Kazuma algún día y por eso la odia con toda su alma.
Aunque eso no es solamente lo que vemos en esta parte de la historia, ya que la mangaka profundiza en el mundo de la música, en los grupos indie, en lo que se siente al cantar, en la sensibilidad que hay que tener para poder dedicarte a la música o componer una canción... Es preciosa la forma en la que Tsuda nos desnuda y nos muestra el alma de Kazuma, lo que siente y lo que guarda su alma.
Repito: Masami Tsuda transmite los sentimientos de forma sublime, tanto que parece algo fácil cuando no lo es en absoluto.
Manteniéndose vigente a pesar de todos los años trascurridos desde su publicación, siendo una obra cumbre, Kare Kano sigue siendo una lectura deliciosa y perfecta para todos aquellos que disfrutamos de obras adultas y complejas que no se ciñe únicamente a los protagonistas. Esto, desde luego, hace que este manga sea tan querido y tan inolvidable para todos los lectores.




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