«Quisiera ser una pared para escuchar todas sus peleas de pareja».
- Título original: Me no Doku Sugiru Shokuba no Futari (en japonés 目の毒すぎる職場のふたり)
- Autora: ma2
- Editorial española: Arechi manga
- Editorial japonesa: Overlap
- Edición integral tres tomos en uno
-Serie cerrada con 3 volúmenes serializada en la revista Comic Qurie de la editorial Overlap. Originalmente, los volúmenes salieron a la venta en Japón en 2020, 2021 y 2022.
- Josei, slice of life, comedia, amistad, trabajo de oficina, romance, fujoshi, shippeo
- Traducción: María Reimondo Saá
- Páginas: 424
- Precio: 24'95 €
- Ya a la venta
- Gracias a la editorial pr el ejemplar de prensa para su lectura y reseña
- Leer la reseña de Una primavera de amor, de ma2, otra obra de la autora
SINOPSIS
Oto Todoroki, de treinta años, nunca muestra sus emociones en público. Sin embargo, hay dos personas capaces de revolucionar su corazón: Hongô, un jefe discreto y despreocupado de treinta y dos años, y Ogawa, un joven dinámico y sonriente de veinticinco. Solo quiere observarlos desde la distancia. Trabaja en la misma oficina que sus chicos favoritos, ¿qué más podría pedir?
¡¡Además, cuando los ve bromeando juntos, le suben las pulsaciones, tiene taquicardias y se le corta la respiración imaginando que entre ellos hay más que una relación profesional!!
Gracias a estos dos hombres, el día a día de la estricta e impecable Oto está lleno de emoción, consuelo y regocijo.
OPINIÓN PERSONAL
¿A quién no se le hace tedioso tener que madrugar todos los días para ir a trabajar? Porque, seamos sinceros, por mucho que nos digan que tenemos que tener una profesión y ser unos adultos productivos y funcionales, a nadie le gusta trabajar, ni aunque tengas la fortuna de dedicarte a aquello que más amas en esta vida (cosa que hace que trabajes con otra actitud o predisposición). ¿Pero qué pasaría si tuvieras un aliciente maravilloso que hace que te encante ir a tu oficina cada día?, ¿un algo que logra que todo sea luminoso, de color de rosa y que trabajar se haya vuelto un Paraíso en la Tierra? ¿Eres capaz de imaginarlo? Pues el Paraíso en la Tierra de la treintañera Oto Todoroki no es otro que su oficina gracias a dos de sus compañeros de trabajo que han hecho que sus días estén llenos de emociones y palpitaciones que hacen volar sus fantasías.
Oto Todoroki es una mujer que trabaja en una sucursal de su empresa como contable y que, a pesar de sus caras de póquer con las que quiere esconder sus emociones, cada día es una constante lucha por evitar sacar su shipper interior, esa fujoshi loca que no puede dejar de adorar e imaginar la «supuesta» relación sentimental que tienen Daichi Ogawa, el jovencito de la oficina, con el nuevo jefe que hace poco ha llegado allí, el guapísimo y maduro Jô Hongô. Y es que ¿cómo no shippearlos cuando son tan guapos, hacen tan buena pareja y se llevan tan bien?
Con el corazón latiéndole a mil por hora siempre que ambos cruzan una mirada, se chocan sin querer o se sonríen con complicidad, Oto no puede evitar ser feliz todos los días que va a la oficina. Sobre todo cuando, a pesar de sus intentos por ocultar lo que su mente imagina, otra de las compañeras de la oficina se percata de lo que imagina Oto en su cerebrito fujoshi.
«¿No me digas que lo de anoche te dejó dolorido?».
Entre viajes de trabajo, quedadas privadas y comidas más por la amistad que por lo laboral, Oto irá acercándose mucho más a sus compañeros de trabajo, abriéndose a ellos y dejando a un lado aquella Todoroki más despegada y apática para ser una Oto más cercana y abierta, y sobre todo se acercará más a Ogawa y Hongô, los cuales, aunque sean siempre sus chicos favoritos y la fuente de su pasión y diversión, también serán la pareja más inolvidable y especial para ella.
Siendo una obra totalmente slice of life que se centra en una oficinista con mucha (o no tanta) imaginación, En mi oficina hay unas vistas de infarto es una comedia que va más allá y nos presenta a varios personajes con trasfondo, con psicología y crecimiento personal, siendo lo más principales Ogawa y Hongô, pero sin que se nos olvide que Oto es la pieza fundamental de la obra y también los distintos secundarios que circundan a este trío calavera. Aunque eso no es todo y ma2 deja completamente a discreción del lector, como si fuéramos la propia Oto, pensar lo que queramos sobre la relación de Daichi y Hongô.
«¡¡Oh, dios Eros, qué pronto me pones a prueba!!».
Oto, que siempre se había mantenido en una distancia prudencial, y que estaba sola en sus ideas, se hace muy amiga de Shizuku, una compañera que admira y shippea a los dos hombres igual que Oto y, entre ambas, no dejan de vivir situaciones maravillosas en las que la imaginación vuela cuando hay dos hombres muy guapos que se llevan muy bien y que, obviamente, tienen algo más que una amistad.
A través de cortos episodios del día a día de los personajes, ma2 nos entreteje una historia muy divertida que, si bien en el primer volumen es muy simple y todo es cómico al estilo gag, y no hay una línea argumental clara ni tampoco un background de los personajes, esto se solventa en los extras del mismo primer volumen y vemos que se va redondeando mucho más la historia en los dos volúmenes restantes. En mi oficina hay unas vistas de infarto es la obra debut de la mangaka y por ello podemos ver esta diferencia entre los primeros episodios con todo lo restante en los que, cuando la historia va tomando forma y la mangaka puede dibujar más a gusto y segura de que puede seguir explorando a los personajes, los define mejor, nos muestra más detalles de los misos, nos introduce nuevos actores y se centra mucho más en la realidad de Ogawa y Hongô; la realidad que va más allá de las fantasías de Oto, el origen de la obra, que no el destino final o lo que realmente nos narra el manga.
«Aunque sea mi jefe, no me hace sentir inferior y no me canso de estar con él. De hecho, soy yo quien lo busca».
Y es que ma2 no es una reina de los hombres trajeados y los «romances de oficina» por nada, sino porque sus obras suelen centrarse en estos elementos o, al menos, contenerlos de uno u otro modo. En En mi oficina hay unas vistas de infarto tenemos ambas cosas, ¿o al menos eso es lo que la obra insinúa de principio a fin? Porque aunque se supone que el romance entre Daichi y Hongô son imaginaciones de Oto, que interpreta a su manera las cosas, ¿de verdad es tan así? Ma2 juega todo el rato con esta ambigüedad en la relación de los chicos, aunque ya os aseguro que hay más certezas que incertezas en que Daichi y Hongô están casados. En eso consiste esta obra, en shippear, en ver esa relación, en tener elementos que nos hagan creer en ella. Y los hay, tanto de forma cómica como de forma más seria y hasta realista.
Simple: ambos son uña y carne desde que Hongô llegó a la sucursal como el nuevo jefe y, para más inri, ambos viven puerta con puerta y esto hace que muchas noches cenen juntos o pasen mucho tiempo el uno en casa del otro haciendo [CENSURA, imagina lo que quieras, lector, como la buena de Oto].
«Daichi y yo solo hablamos de tonterías pero, a pesar de todo, no me gustaría cambiar lo que tengo ahora o alejarme de él».
Sí, estamos ante una comedia muy divertida que te hace reír en un noventa por ciento, pero también tenemos momentos más serios y también reflexivos en lo que concierne a los protagonistas de la obra (que son Daichi y Hongô, con el beneplacito de Oto, aunque ella también es protagonista como narradora testigo) y en el que vemos lo bien creados que están, su consistencia, su buena caracterización y que su relación está muy bien construida y fundamentada. Es decir, la relación de confianza, amistad, compenetración y buenrrollismo entre Daichi y Hongô es muy real gracias a que ma2 nos ofrece todos los ingredientes necesarios para shippear y de ahí que Oto lo haga y que sea... feliz. ¡Menudo chute de serotonina que tiene la pava cada día! Así cualquiera.
Y, no, no estamos ante un BL (aunque tenemos una relación canoon secundaria homosexual), pero sí que estamos ante una oda a las fujoshis, a todas aquellas mujeres que nos da por fantasear entre dos hombres porque cumplen con toda una serie de requisitos que hacen que podamos llegar a imaginarnos cosas salseantes y suculentas en nuestras mentas. Porque imaginar no hace daño a nadie y sí puede lograr hacernos muy felices. ¿No sabías eso de que la mente es libre? Pues Oto lo sabe y nos da la vida en esta obra con su mente maravillosa.
El apartado visual también es una delicia, y no solamente vemos una evolución en el trazo de ma2, sino que en general es que su dibujo es muy bonito, con su marca personal, y sabe muy bien hacer las caras más apropiadas a sus personajes para que el lector sienta lo que ella nos quiere trasmitir. Las caras de Oto en plan loca son para troncharse, así como nos dan ganas de gritar de lo guapo que dibuja en ocasiones clave a Hongô. O esas escenas donde Oto se imagina a los chicos en su intimidad «romántica»... ¡Exijo un buen BL de Daichi y Hongô, ma2! Necesitamos eso en nuestras vidas y sé que tú también quieres darles esa historia.
El libro es de tamaño b6, con sobrecubierta mate, con todas las páginas cosidas, muy manejable y agradable al tacto y para su lectura, ya que se abre muy bien y podemos leerlo comodamente, a pesar de su tamaño. El papel es blanco, no trasparenta en general y tenemos buena impresión y buen guillotinado, así como una rotulación correcta que permite leer los diálogos fuera y dentro de bocadillo sin problemas porque la fuente de letra escogida es muy agradable para el ojo.
La traducción es todo un puntazo y me ha gustado muchísimo las voces de los personajes y el tono que le ha dado María Reimondo Saá a la obra, localizando muy bien el texto en todo momento y sin que, con el paso de los años, la traducción se vea pasada de moda o antigua. Además de eso, no he encontrado fallos ortotipográficos, y estas cosas hacen que una lectura diez sea de once. Buen trabajo en este sentido. Creo que quienes han trabajado en este manga se lo han pasado bien y lo han disfrutado de principio a fin, o al menos eso me trasmite el trabajo que he podido ver al leer el manga.









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