«Estaba cegada por el mundo que se abría ante mis ojos. No me di cuenta de la pequeña señal de socorro que me enviaba».
¡Llega a las librerías el cuarto tomo de este shôjo clásico cuya adaptación anime marcó a toda una generación!
Desde que empezaron las vacaciones de verano, a Arima se lo ve un poco inquieto y Yukino trata de ser comprensiva con él. Al ver la dinámica entre ellos, Takefumi empieza a darse cuenta de lo que siente por Tsubaki, a quien hasta ahora no ha hecho más que llevar la contraria en todo.
El festival cultural está cada vez más cerca y Yukino y sus amigas van a actuar en la obra de teatro que ha escrito Aya. Los días de ensayo con Tsubasa y Maho se suceden hasta que por fin llega el estreno. ¡La obra Nieve de Acero está a punto de comenzar! ¡Prestad atención a la amalgama de sentimientos que se avecina en Kare Kano!
-Podéis leer las reseñas de los volúmenes anteriores aquí
-Gracias a la editorial por el ejemplar de prensa para su lectura y reseña
ANÁLISIS DEL VOLUMEN
«Es salvaje... Su corazón está muy lejos de mi alcance. No se altera. Ni con mi voz ni con mis sentimientos».
En plena preparación del festival cultural del instituto, Takefumi Tonami sigue con sus planes de venganza contra Tsubaki, la chica que tanto se metía con él años atrás por su condición física y su aspecto nada agraciado. Como niño mimado en el seno de una familia rica, el cual tenía de todo con chasquear los dedos, se ganaba el acoso de sus compañeros a causa de su arrogancia y sus alardes. Tsubaki, con la que tenía una extraña relación, siempre le pareció un ser salvaje e indomable, algo que no ha cambiado un ápice ahora que se han reencontrando.
Pero algo sí que está cambiando en el interior de Tonami, algo que tal vez siempre estuvo allí y que el chico se negaba a mirar con la atención requerida para evitar conocer una respuesta que no estaba preparado para saber.
«El Arima que tú conoces no es más que una fachada. El auténtico es mucho más duro. Y muy posesivo».
Mientras intenta entender y descifrar lo que siente en su interior, Tonami no para de preguntarse qué hace Arima con una chica como Yukino ahora que puede volver a estar cerca de su ídolo. A diferencia de él, ella no es nada del otro mundo. Puede que sea guapita e inteligente, pero no tiene el porte, la amabilidad ni la elegancia de Arima. Entre la curiosidad y la coincidencia, Tonami se acerca bastante a Yukino, cosa que desencadena que el lado oscuro de Arima se manifieste sin que Takefumi lo pudiera haber visto venir. Porque puede que Sôichirô sea todo sonrisas de cara a la galería, pero no deja de ser una máscara de falsa perfección, ya que solamente es amable y gentil de verdad con Yukino.
«Me gusta que me cuide, pero no quiero volverme perezosa. No quiero ser una carga para él».
Mientras Arima y Tonami sufren en silencio por cosas completamente opuestas, las chicas están terminando de ultimar los preparativos para la obra de teatro Nieve de acero, escrita por Aya y protagonizada por Yukino, Maho y Tsubasa. Yukino, que hasta hace poco jamás había tenido amigas y que llevaba fingiendo sere alguien que no era, ahora se está percatando de lo reducido que era su mundo, sus pensamientos y su punto de vista de las cosas. En pocas palabras: necesitaba tocar hierba. Al conocer a Sôichirô eso cambió y no quiere quedarse atrás, ya que siente que la visión de Arima es mayor que la suya y quiere estar a su mismo nivel. De ahí que aceptase participar en la obra de teatro, no solamente porque le gustase la historia una vez la leyó, sino porque quería hacer algo que no estuviese ligado a los estudios y al modelo de la estudiante perfecta, cosas que lleva toda la vida haciendo por pura vanidad. Por falsedad. Lo que Yukino no imagina es que esto está abriendo una grieta en el corazón de Arima al hacer que él sea muy consciente de sus imperfecciones y de lo que calla y esconde en el fondo de su alma.
Siempre en la búsqueda de hacer crecer a sus personajes y mostrar su psicología, Masami Tsuda desgrana a conciencia a sus personajes en un cuarto volumen de Kare Kano donde tenemos todo el festival cultural, el cual será un antes y un después para todos los protagonistas de una historia coral que sigue igual de actual que cuando se publicó por primera vez.
«Tú, que hiciste que me diera cuenta de lo solo que estaba, te verás obligada a fijarte en mí. Si logro que tú me mires, dejaré de sentirme solo».
Después de años fuera buscando cambiar para vengarse, Tonami quiere hacerle pagar a Tsubaki lo que cree que ella le hizo durante la época de secundaria. Atlético, guapo, delgado y fuerte, Tonami ahora puede enfrentarse a su némesis en igualdad de condiciones, pero estar en contacto con Tsubaki le ha hecho entender varias cosas sobre sus sentimientos y, también, sobre qué tipo de persona fue en aquella época y también la causa de su comportamiento.
Es maravillosa la forma en la que Matsami Tsuda muestra la psicología de sus personajes, la introspección que hace de cada uno de ellos en los momentos precisos; que Kare Kano es una obra coral donde todos los personajes que aparecen tienen su espacio y su voz. Hay un mensaje que dice que nadie es más que nadie y que no hay persona más importante que otra. Eso y que Tsuda aprovecha el gran elenco que ha creado para jugar mostrando distintas situaciones y distintas realidades, siempre con el trasfondo de la adolescencia, aunque siempre tocando la adultez y llegando a traspasarla en algunos momentos. Es decir: Kare Kano no deja de ser un manga de crecimiento, de la madurez que los humanos sufrimos en la etapa de la adolescencia; uno de los cambios más importantes que sufrimos tanto cerebral como hormonal.
«A veces te miro a los ojos y es como si fueras otra persona».
Es impactante, sobre todo ciertas escenas donde vemos el otro «yo» de Sôichirô, ese lado oscuro que posee y que él teme. Porque tiene miedo que esa parte tome el control y que la imagen que ha construido desde niño se desmorone y que la negrura lo engulla y le haga perder aquello que ama. Lo que le permite seguir a flote.
Pero no es fácil, porque ese miedo influye en la forma en la que necesita obtener seguridad y eso acabará salpicando a Tonami, el cual descubre la realidad de Arima, la máscara que viste y también por qué parece necesitar tanto a Yukino, a pesar de no saber realmente el porqué.
Al recopilarse en este volumen todo el festival cultural del instituto por ser una edición en la que se recopilan unos dos volúmenes (o un poco más) de la serie original, también el lector puede leer non-stop la obra de teatro de Nieve de acero, una completa genialidad dentro de la propia obra. Porque Tsuda no se limita a hacer cuatro paneles y ya, sino que crea una historia dentro de otra historia y la narra completamente.¡Y qué buenao que es esta especie de one shot! Porque tiene un gran sentido esta obra dentro de la propia Kare Kano, no está descrita y explicada al dedillo porque sí. Eso es otro puntazo de Masami Tsuda: todo lo que aparece en Kare Kano ES importante, aunque no lo parezca a simple vista, ya que son pequeñas señales que coloca en el camino y que, al final, convergen y forman un todo.
Siendo un clásico moderno, quienes no hayáis todavía empezado con esta obra os la recomiendo muchísimo. No solamente por los temas que trata o las historias que Tsuda entreteje, sino por sus personajes inolvidables que siempre se quedaran contigo.






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