«Eres mío. Y no voy a dejar que nadie te aleje de mí».
FICHA TÉCNICA
- Título original: Tsunaida Koi no Kanaekata (en japonés 繋いだ恋の叶え方)
- Autora: Akira Yoshio (en japonés 吉尾アキラ)
- Editorial Española: Ediciones Fujur
- Editorial Japonesa: Core Magazine
- Tomo único publicado en la revista drap de la editorial Core Magazine. El tomo salió en Japón en el 2020
- BL, mxm romance, fantasía, sobrenatural, drama, erótico
- Decimoquinto puesto en la categoría BEST Series de los premios BL Awards de 2021
- Spinoff de El hilo rojo del destino y secuela de El hilo rojo que no se podía atar. Cuenta con una secuela titulada Musunda Koi no Tsutaekata, serie con 2 volúmenes publicados.
- Se recomienda leer los volúmenes anteriores para comprender mejor la historia y todo lo que acontece en la misma
- Traducción: Maite Madinabeitia
- Páginas: 206
- Precio: 9 €
- Ya a la venta
- La primera edición viene con una tabla ema de regalo. Por la compra en la web de la editorial, set de postales de regalo + marcapáginas.
- Podéis leer las reseñas de El hilo rojo del destino y El hilo rojo que no se podía atar
- Gracias a la editorial por el ejemplar de prensa para su lectura y reseña.
SINOPSIS
"¿Quién dice que la felicidad es para siempre?".
Kaoru Kamisawa se gana la vida cortando los lazos que unen a una persona con otra. Sin embargo, a cambio de la habilidad para influir sobre los vínculos humanos, Kaoru no tiene un hilo rojo que lo conduzca hasta el amor de su vida.
Tras años evitando cualquier tipo de relación seria, Kaoru conoce a un cliente que le confiesa su amor y que no se da por vencido por muchas veces que este rechace sus avances. Hechizado por el cariño y la constancia de Hara, el joven cambia de opinión y empiezan a salir juntos... Pero Kaoru no puede dejar de mirar el hilo rojo que cuelga del dedo de su amado, temeroso de que algún día le lleve hasta otra persona.
OPINIÓN PERSONAL
Hay personajes a los que les coges un inmenso cariño, uno que hace que quieras leer esa historia una y otra vez (o incluso olvidarlo todo para gozarla cual tabula rasa), y también que dicha historia nunca termine. Cuando hay tomos únicos BL que te llegan a la patata es inevitable desear más, incluso a los autores mismos nos pasa esto: tenemos a nuestros niños bonitos y deseamos hacerles un «qué pasó después», aunque este no esté libre de sufrimiento. Akiro Yoshio ha manifestado muchas veces lo mucho que le encanta la pareja formada por Kaoru y Hara, y como los fans también los adoramos, la sensei pudo continuar con este romance que desafía cada día al destino con El hilo rojo que finalmente se ató, secuela directa de El hilo rojo que no se podía atar. ¿Qué les deparará a Kaoru y Hara ahora que son oficialmente una pareja?
«Si empieza a gustarte otra persona, dímelo. Yo estaré bien. No quiero que te sientas obligado a seguir conmigo».
Karou Kamisawa es un joven capaz de ver y tocar todos los vínculos que unen a las personas, y gracias a ello se gana la vida. A cambio de tener este poder, los dioses le han negado el hilo rojo del destino y, con ello, el tener una alma gemel predestinada. Su vida estaba condenada a la soledad y al contacto físico esporádico hasta que conoció a Kazunori Hara, un hombre maravilloso que lo ama profundamente y que solamente quiere pasar el resto de su vida a su lado. Para ello, Hara le pidió que, si su hilo rojo se llegara a conectar con alguien, Kaoru lo cortara todas las veces que hicieran falta, porque él solamente quiere estar atado a una persona: a Kaoru.
Finalmente, y después de picar mucha piedra, Hara consigueió ser el hombre más feliz y afortunado de la faz de la tierra cuando Kaoru aceptó sus sentimientos y luchar contra el destino haciéndose su novio. Un mes después, Kaoru se muda al apartamento de Hara y para este no hay mayor felicidad que llegar a casa después de una larga y cansada jornada laboral en la oficina y poder pasar su tiempo libre al lado del amor de su vida. ¿Qué importa el destino, el hilo rojo o las almas gemelas? Kaoru es más de lo que Hara habría soñado alguna vez tener a su lado. Solo el poder abrazar a Kaoru, cenar juntos, charlar y ver lo adorable y mimoso que es cuando está borracho es el summum de la felicidad.
«Estar seis meses con alguien ya me parecía un sueño. Nunca habría dicho que aguantaría todo un año con la misma persona».
Sin haber vivido nunca con nadie aparte de con su familia, el nuevo día a día de Kaoru es tan meloso y perfecto que hasta le cuesta acostumbrarse a esos mimos y a la forma en que la persona amada te colma y cuida. Y aunque no lo quiere reconocer, le encanta su nuevo modus vivendi, la rutina de ir a cenar juntos, de tener citas, de estar en casa sin hacer nada, de hacer el amor y de que Hara lo lleve a los límites del placer... Tanto es así que, un año después, Kaoru comienza a tener la esperanza de que lo suyo sí que pueda ser para siempre. Jamás había estado tanto tiempo con una persona sin que el hilo rojo hiciera que rompieran. Pero el hilo de Hara sigue suelto, sigue intacto, sigue siendo suyo mientras esté libre.
Pero Kaoru debería haber sabido que los dioses no iban a permitir que él sea feliz.
«Respira. No pasa nada. El hilo acaba de atarse. Eso significa que...».
Aceptando el amor de Hara y su rebelión contra el dictamen del destino, Kaoru lleva ya un año de relación con ese hombre perfecto, guapo, torpe y una bestia lujuriosa en la cama. Acostumbrado ya a su rutina de vivir juntos, el joven Kamisawa comienza a creer que, al fin, puede que sea verdad que Hara es para él y que lo suyo puede funcionar y que sea un «para siempre». Porque Kaoru sabe que, si no es con Hara no será con nadie. Si lo suyo no puede ser, entonces el destino habrá ganado de forma contundente. Por ello, cuando el hilo de Hara al fin se conecta a otra persona, los temores de Kaoru lo golpean con fuerza y la ansiedad y el terror lo asolan.
Siendo una secuela directa de El hilo rojo que no se podía atar, Akira Yoshio nos presenta la nueva vida de ambos protagonistas ahora que comienzan una vida juntos en pareja y en convivencia.
Cada uno con su trabajo y con su horario, Kaoru y Hara van acomodando su día a día al otro, aclimatándose a sus caracteres, manías, gustos... Aunque para Hara todo lo que sea Kaoru es maravilloso y lo hace inmensamente feliz. A su manera, ambos están encajando a la perfección y su convivencia es estable y pacífica. Cenan fuera, tienen citas para divertirse, planes tranquilos en casa y una saludable vida sexual.
Es decir, todo va como la seda hasta que el destino le da un revés al pobre Kaoru para recordarle que él no tiene derecho a una pareja destinada y que el hombre con el que está sí, y por fin ha llegado el momento en el que el mayor temor de Kaoru se hace realidad: el hilo rojo del destino de Hara se ha atado. Y si bien Hara le hizo prometer a Kaoru que si eso pasaba se lo dijera y cortara el hilo, el chico no le ha dicho nada, dejando pasar los días y todos esos momentos en los que el destino, cual telenovela, hacen que Hara coincida con esa persona que es su verdadero destino y su auténtico amor.
«Intentaré seguir a tu lado todo el tiempo que pueda».
Si bien en El hilo rojo que no se podía atar veíamos a un Kaoru solitario y con miedo a que le hicieran daño, en El hilo rojo que finalmente se ató encontramos a un Kaoru resignado y que solamente quiere seguir con Hara hasta que estar juntos sea algo imposible. Esa resignación hace que, cuando el hilo se ata, calle y no le confiese la verdad a su pareja. Porquer, al final, Kaoru no quiere que Hara sea infeliz y cortar el hilo podría llegar a hacer eso precisamente. ¿Por qué eliminar la posible felicidad del hombre al que ama solamente porque eso equivaldría a que dicha felicidad no sería a su lado? Kaoru es incapaz de hacerle eso, por ese motivo calla, por eso soporta ver ese hilo rojo que se ha atado a un meñique que jamás será el suyo.
Haciendo un cameo que será vital en la historia, Arako es un secundario fundamental en El hilo rojo que finalmente se ató y también es una alegría ver al protagonista del primer tomo de la saga y saber cómo le va en la vida hora que ya ha acabado la universidad. El que él sí que pueda ver el hilo rojo, pero que no tenga penalización alguna por ello como Kaoru, es un factor importante así como un gran contraste entre ambos protagonistas. Uno es el símbolo del destino y del amor predestinado, de que no podemos luchar contra este tipo de amor que está hecho para nosotros; el otro simboliza el libre albedrío humano y su lucha contracorriente. Personalmente, me ha gustado que Akira Yoshio le diera nuevamente protagonismo a Arako y un papel importante en este tomo, que no se haya olvidado de él ni de su pareja, los cuales vuelven a aparecer en Musunda Koi no Tsutaekata. Deseand estoy de que Ediciones Fujur nos haga felices anunciando la licencia de la continuación del precioso y dulce romance de Hara y Kaoru.
Porque, amigas, esto no se ha acabado todavía.
Manteniendo el tono adulto y la erótica que ya vimos en la entrega precedente, El hilo rojo que finalmente se ató nos muestra la lucha de Kaoru y de Hara contra el destino y contra ellos mismos, sobre todo en el caso de Kaoru que, como ya sucediera en El hilo rojo que no se podía atar, es un personaje sumamente complejo, con muchas capas y máscaras que ha ido colocándose con los años para poder sobrevivir en un mundo que le ha hecho mucho daño y en el que él mismo comenzó a aislarse y a disociarse de los demás; creando una versión falsa de él para tratar con sus clientes mientras el verdadero Kaoru está a salvo. Y en esta entrega, al igual que en la anterior, es Kaoru quien más evoluciona y se desarrolla, es el personaje que más debe cambiar y luchar por disfrutar de esa felicidad que ha hallado junto a Hara. Porque, al final, Hara no puede luchar por los dos, Kaoru también debe creer en sus sentimientos e implicarse en que su relación sea para siempre.
Como buen slice of life que es, aunque tenga un toque sobrenatural, El hilo rojo que finalmente se ató es simplemente la historia de amor de dos personas que se aman y que quieren ser felices juntas. Para ello, vemos su día a día, comprendemos sus pensamientos, miedos y sentimientos, y vemos cómo luchan por mantener la felicidad, algo tan mundano y básico. ¿Cómo no empatizar con ellos cuando la felicidad es aquello que nadie sabe qué es pero que todos anhelamos tener?
La edición que nos ha preparado Ediciones Fujur es igual de bonita y de buena calidad que los volúmenes anteriores de la saga y tenemos la misma presentación: un tomo envuelto en hilo rojo con una tabla ema de regalo en su primera edición. Para quienes compren en web, tendréis un set de tres postales y un precioso marcapáginas (aunque puede ser que en algunas tiendas también tengan alguna cosita. En Norma Cómics vi que tenían el marcapáginas).
El libro es de tamaño b6, con sobrecubierta, página inicial a color, papel de calidad, buena impresión, páginas cosidas y no hay fallos de ningun tipo en la impresión. La traducción vuelve a estar a cargo de Maite Madinabeitia, quien ya ha traducido los dos volúmenes anteriores, y vuelve a hacer un trabajo magnífico tanto con las voces de los personajes como con el tono. Me encanta que sepa darle ese punto más cómico y divertido en las escenas distendidas y el dramático en esas viñetas vitales en las que la obra te pide que el diálogo tenga esa carga emocional más pesada. Y las frases más emocionales son para enmarcar.
Siendo un volumen más de la saga de El hilo rojo del destino, ¿cómo no os voy a poner de deberes que lo leáis todo? Y es que, si ya os gustaron los anteriores, este os va a gustar más. Estas obras son como una droga, siempre quieres más una vez se te acaba el subidón con el que te deja la lectura. Y, si sois como yo, una vez llegues a la última página, vuelves al principio para leerlo otra vez.
Continuad el camino trazado por el hilo rojo para que podamos seguir la aventura de Hara y Kaoru en Musunda Koi no Tsutaekata.


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